Cayuco va, cayuco viene
En estas frágiles barcazas, o cayucos, llegan cada día a Canarias decenas o cientos de inmigrantes. A veces más de 100 en cada una. Según el Gobierno canario, en lo que va de año han desembarcado en las islas más de 16.000, de los que más de 4.000 lo han hecho en agosto y casi 1.300 durante este fin de semana. Muchos de ellos son menores.
Las cifras duelen, pero apenas se hace nada para solucionarlo. Alguna reunión, alguna donación, alguna promesa. Punto.
¿Nadie se ha planteado por ejemplo ponerse duro con los países de origen? ¿Nadie se ha planteado darle una oportunidad real al 0,7%? ¿Por qué no se implica más la UE? ¿Y la ONU?
Tengo claro que la inmigración puede ser el gran problema del siglo. También que hay soluciones, y que todas pasan por mejorar las condiciones de vida en las zonas más desfavorecidas. Algo que no tiene que suponer una merma en nuestro altísimo nivel de vida. Pero, y si hay que ceder, ¿qué importa? Cedemos y ya está.