Volviendo...
Volviendo...
Volviendo de un largo período de ausencia de este mundo de los blogs. Hay días en los que uno, aunque tenga mucho que decir, no sabe cómo decirlo.
Uno está visiblemente afectado por el transcurso de los sucesos de este mundo. Uno esperaría que las cosas fueran de otro modo. Uno espera, no puede evitarlo.
Y así siguen las cosas, tal como las veis, tal como las oís.
Uno vive en una especie de esquizofrenia. El mundo interior, el mundo que uno ha conseguido despertar y activar, frente al mundo externo, ese mundo loco que sigue avanzando en su autodestrucción, sí... a pesar de toda la apabullante belleza que las revistas de viajes nos ofrecen, y los documentales de la tele.
Y uno sabe que todo sigue siendo posible, y uno sabe que el amor, la paz, la comprensión, siguen ahí, imperturbables, con su infinita paciencia, al alcance de la mano, siempre, a la espera de que el ser humano las tome.
El ser humano sigue presa de sus costumbres. Las costumbres son de las conductas más difíciles de cambiar. Uno puede cambiar las leyes, los prodedimientos, los protocolos, pero las costumbres, inscritas ocultamente en las mentes de las personas, pueden tardar siglos, y milenios, en desaparecer. Cadenas y cadenas de estímulos-respuestas, impresas a fuego en el inconsciente de razas, pueblos, naciones, se resisten a claudicar, independientemente de lo crueles que puedan ser sus acciones y las concecuencias de sus acciones.
Aún así, sigo diciendo, seguiré manteniendo: la paz, la luz, el amor, la ternura, están ahí, fuera y dentro, donde quiera que miréis... ¡Pero Mirad!
Un buen fin de semana, caluroso y veraniego, amigos!!!