Después de una semana entera de vacaciones, vuelvo de nuevo para reencontrarme con viejos temores, viejos sueños y
viejas lluvias de finales de verano que encharcan mi corazón alegre y lo ahogan en la putrefacta realidad.
De vez en cuando me hablo a mi mismo y me cuento cuando me doy cuenta de lo inútil y absurda que es la vida. Nos hacen estudiar cuando lo que queremos es jugar. Nos hacen trabajar cuando lo que queremos es descansar, viajar, disfrutar.
Nos utilizan, y cuando ya no somos útiles para la sociedad e incluso nos vemos hasta un poco decrépitos, nos jubilan, nos dan una mierda de paga con la que no podemos casi ni comer en lo que resta de nuestra anciana vida, y cuando podemos disfrutar un poco nos meten en un autobús que se despeña accidentalmente por un acantilado para ahorrarse unas pagas.
No, no quiero vivir esta vida. Quiero vivir la vida de Mr. John Lock.