Fin de semana
Amanece este domingo de descanso
nublado y fresco, propio de estas fechas del cercano otoño. Se agradece el fresco, después de tanto calor. Ya se nota la llamada de lo interno que te incita a recogerte y replegarte en tu
"llama del corazón", donde el tiempo y el espacio se conjugan en esa eternidad perenne. Ese
mar interno, del que habla
Oscar, en su
último post, mar inmenso al que acuden los pescadores de perlas.