Ya desde hace tiempo en mi barrio, como en muchos otros, podemos disfrutar, o no, según se mire, de los grafiti. Aunque hay que decir que lo que más abunda es la típica firmita chorra que se repite sin cesar. Guarrea más que un grafiti y no expresa más que la reducción al absurdo.
Y es que debe haber mucho aficionado por ahí que no da más de sí y tan sólo alcanza a dejar sin sentido su firma por todas partes. Se creen en cierta onda por llevar un spray en el bolsillo, pero están más cerca del vandalismo.
Que queréis que os diga, no lo veo. Todavía si escribieran cosas con algún sentido, para expresar algo, protestar, etc., vale.
Hay que decir que me refiero a los grafitis como lo dibujado, firma es la típica firma y luego quedarían las inscripciones, frases, etc.
Es cierto que desde hace siglos se realizan inscripciones en paredes. Yo he visto en muchos sitios, cuevas, piedras por el monte, etc., las típicas firmas de &-#8216;fulatino estuvo aquí&-#8217;, &-#8216;fulanito 27-12-1922&-#8242;, etc. En mi opinión eso degrada más que otra cosa. Pues las típicas firmas grafiteras a las que me refiero me parecen lo mismo.
Hace unas semanas, un domingo al amanecer, descubrimos en el barrio la mayor pintada de nuestra historia. Una fachada lateral de un bloque de viviendas de unos 20-30 metros apareció guarreada de lado a lado, esta vez con varias palabras diciendo alguna gilipollez en inglés. Además otra fachada lateral del bloque de al lado también aparecía parcialmente guarreada.
Es sorprendente el tamaño descomunal de tal pintada pues las letras escritas tienen unos 2 metros de altura y lo que es más sorprendente todavía, se encuentran a una altura bastante elevada del suelo.
Analizando detenidamente las distancias, la mayor parte de la pintada se encuentra entre los 2 y 3 metros de altura respecto al suelo, pero hay trazas que llegan a los 4, 5 y yo diría que hasta ¡los 6 metros!
Yo lo flipo, no me imagino a una persona subida a hombros de alguien garabateando la pared y menos subido en una escalera. Para más delito las trazas son muy gruesas, casi me da por pensar que terminaron el spray y siguieron con la brocha gorda, ja,jaaa.
Inaudito. Al autor o autores de esto no me queda más que calificarles como auténticos energúmenos del spray, así sin más.
Tan sólo espero que estos energúmenos no formen parte del colectivo grafitero.
Salu2.