Venga va, vamos a por el cuarto intento. Pero ¿cuarto intento de qué? De linux, hombre, de linux. He instalado esta vez el Ubuntu Dapper Drake LST 6.06 para intentar dar esquinazo (nuevamente) a Windows.
La verdad es que cuesta dejarlo. Es como una droga, sabes que es malo para ti, pero no puedes dejar de usarlo. Lo bueno de los intentos es que a base de mucho intentarlo al final hay más posibilidades de conseguirlo. Cada vez cuesta menos y uno está más familiarizado con el entorno, además de que estos chicos de Ubuntu cada vez lo hacen mejor.
En fin, que no me enrollo más. Sólo añadir que esta entrada se ha escrito ya desde un fantástico SOL (Sistema Operativo Libre ;).