Clerks 2: Critica de cine
Ayer por la noche
Jaime, Anchels, Julia y yo nos fuimos a ver Clerks 2. La idea era ir a ver Alatriste, en plan cultureta y para apoyar al cine de este país (quenosediceestepasiquesedicessPAÑa!). Pero el caso es que al comprobar que la peli de Alatristre dura unas tres horas (Tres horas!! que pasa? como no solemos ir a ver cine español creen que tienen que aprovechar la ocasión para meternos metraje hasta por la nariz), decidimos ir a ver otra peli que teníamos intención de ver. Cine palomitero y sin pretensiones, que es lo que apetece tras salir de la oficina por la tarde.
Ya sabía que Kevin Smith lleva un camino de no retorno hacia el lado oscuro, que hace que sus películas, a partir de la Trilogía de New Jersey se conviertan en melodramas un tanto moralistas (os preguntareis: Moralista una peli que habla de pollas y mamadas? Pssse... Si, puede ser!), pero albergaba cierta esperanza de que la segunda parte de Clerks marcara un punto de retorno hacia sus fueros inicales. Tristemente, aunque retoma algunos de sus personajes (por dios! Dante esta a punto de explotar!) el ambiente no deja de ser parecido a lo ultimo que hemos podido ver de este guionista/director/humorista del Culb de la Comedia. No os engañéis, te echas unas risas en esta peli, y hay momentos frikis que parecen pensados para uno mismo (referencias al Silencio de los Corderos, El señor de los Anillos o Mad Max caen a lo largo de la peli), pero no es lo mismo.
Puede que sea yo quien no sea el mismo, pero recuerdo ver la primera no hace mucho y disfrutar como un enano viendo como hilaba el argumento poco a poco hasta llegar a la tia que sale gritando del baño. Puede que sea la peli, que ya no refleja esa sensación adolescente de no saber que hacer con tu vida, que parece haberte puesto de espaldas y darte por culo, no, aqui lo que te encuentras es una salida, un camino hacia lo que uno desea que puede ser recorrido si uno quiere, un lugar donde los amigos hacen posible lo que parece imposible y todos comemos algodós de azucar. Psssee... demasiado bonito para mi.
Ahora: Kevin Smith sigue siendo un buen Chistografo y encontrador de estrellas desconocidas. Las escenas del dependiente pseudo-virgen y ultracatólico son de lo más divertido que he visto en tiempos, y me han dejado con ganas de ver más sobre ese tipo. De dónde coño lo han sacado?!
Resultado: Es una peli palomitera, que se agradece para echar unas risas flojas con chistes guarros, que recupera a Jay y Silent-Bob a modo de cierre de la historia (mucho mejor que la anterior Jay y Silent-Bob Strikes Back...) y nos demuestra el camino que ha decidido llevar Kevin Smith dentro del cine. No es un mal camino: mejor él que muchos otros, pero, qué os voy a decir, hubiera preferido que siguiera la onda de perdedores y frikis que marcaban sus primeras pelis. Del 1-10 le daría un... cuatro.