Breve pausa
Este fin de semana fue uno de los más difíciles de mi corta existencia; problemas sobre problemas (la Ley de Murphy en su máxima expresión) que constituyeron una tremenda distracción de mis labores escolares y válgame la rebundancia, laborales. Afortunadamente ya paso (o eso quisiera creer), y también ya paso lo de la antología, resultado: un engendro de más de 100 páginas en 48 horas ininterrumpidas de trabajo frente a esta computadora que suplica por su jubilación , sólo para terminar de traducir y ponerle notas a la cosa esa.
Justamente durante este fin de semana fue cuando me hice ridículamente consciente de algunas de mis muchas limitaciones: de los errores que cometo, de lo mal que redacto, de que pongo acentos donde no debo y no pongo acentos donde debo, de que nunca estoy satisfecha con mi trabajo y de como, cada vez más y más, me exijo total perfección, lo cual se traduce en un sentimiento de absoluta y desesperada frustración. También noté que no puedo evitar sentirme angustiada, dándole a todos los eventos una visión fatalista, extremadamente negativa.
Probablemente la frustración/fatalismo/desesperación estan proporcionalmente relacionadas con la falta de descanso. Lo gracioso despúes de mis maratónicas 48 horas, llegué a la escuela en un estado bastante deplorable, con cara de "quiero-a-mi-mamá", y con aretes distintos; me pregunto: ¿por qué rayos nadie me dijo que traía un arete ambar-largo y uno negro-corto?, tal vez nadie se fijó, pero apuesto que la chica del Office Depot que engargoló mi pequeño monstruo si lo notó, lo cual infiero de su extraña sonrisa y su condescendiente trato hacia mí. Despúes de eso me prometí una vez más que no volvería a escoger temas difíciles para mis trabajos escolares y que, sin importar que pase, no volveré a pasar tanto tiempo sin dormir (lo que seguramente no cumpliré).
Y pues esto fue una pequeña pausa de la vorágine que es mi vida en estos días, ahora sólo me queda seguir. De seguro voy a tardar en postear nuevamente pero ya me pondré a mano, mientras tanto les regalo dos poemas yídish de aquella "cosa" mejor conocida como la antología.
Del otro lado del poema
Rohkl (Raquel) Korn
Del otro lado del poema hay una orquídea,
y en la orquídea, una casa con techo de paja,
y tres pinos,
tres vigías que nunca hablan, permanecen aguardando.
Del otro lado del poema hay un pájaro,
de color amarillo con pecho rojo,
y cada invierno retorna
colgando como capullo en un arbusto desnudo.
Del otro lado del poema hay un sendero
delgado como un cabello,
y alguien perdido en el tiempo
anda andando el camino desnudo, sin hacer ruido.
Del otro lado del poema cosas maravillosas pueden pasar,
aun en este nublado día,
en esta afligida hora
que respira su febril deseo en la ventana.
Del otro lado del poema mi madre puede aparecer
y parada a la puerta por un momento perdido en el pensamiento
llamarme a casa como alguna vez, alguna vez:
-Suficiente por hoy, Rokhl. ¿No ves?, ya es de noche.
En el fuego
H. Leivik
La oscura noche es fuego,
mi cabeza sobre una almohada llameante de fuego.
Aspiro y exhalo fuego
por puertas abiertas y ventanas de fuego.
Mi mano se extiende y hace signos en fuego.
Escribe en el fuego, con fuego, sobre fuego.
Pido piedad, busco amparo del fuego,
¡socórreme, sálvame, fuego!
oigo un chisporrotear de voces en el fuego:
Soy tu padre, tu padre de fuego;
soy tu madre, tu madre de fuego;
tu padre que te judaizara en el fuego;
tu madre que te amamantara con fuego.
Recuerdas tu cuna colgante de cuerdas de fuego,
en una pequeña choza, hace mucho, al estallar el fuego;
recuerdas el aletear de las cuerdas en fuego
hasta alcanzar el techo con fuego;
recuerdas como te atrapamos en el fuego
y echamos a correr contigo entre el fuego:
huíamos del fuego, por el fuego, al fuego.
Ahora venimos de nuevo a estrecharte al fuego,
a cubrirte de nuevo con pañales de fuego,
a alzarte otra vez, conducirte entre el fuego
del fuego, por el fuego, al fuego.
Así escucho voces en el nocturno fuego,
hasta que comienza a amanecer con fuego,
y lo que sigue luego sólo lo sabe el fuego,
que dibuja sobre fuego, en el fuego, con fuego.
en ce moment précis, j'écoute: Oh, That Atkinson Girl, by Zumpano