Hace unos escasos meses, mis palabras eran de reproche hacia la Pasarela Cibeles escribiendo, al hilo de ella y de similares acontecimientos, dos art&-#237;culos: "Pasarela Cad&-#225;veres: momias de lujo" y "Moda cad&-#225;veres".
&Cgk-Entonces criticaba con dureza la permisividad que se mostraba, por parte de todos los estamentos, del fomento de la escualidez, de la apariencia de muerte en cueros, y en un tercer art&-#237;culo, "Mujeres 10" alababa la iniciativa de una determinada marca cosm&-#233;tica que hab&-#237;a iniciado una campa&-#241;a llamada "Por la belleza real".
&Cgk-Hoy, gracias a la movilizaci&-#243;n de las conciencias, gracias a las puyas medi&-#225;ticas de muchos, gracias a todos, uno de los grandes escaparates de la moda, Cibeles, ha impuesto, a las modelos que en ella desfilen, la condici&-#243;n de superar un IMC de 18.
Adem&-#225;s, se pretende que no desfilen menores de 18 a&-#241;os, y que el maquillaje no simule rostros demacrados...