La estatua ecuestre de nuestro h&-#233;roe nacional, el soldado mercenario Rodrigo D&-#237;az de Vivar, hizo menci&-#243;n de desenvainar sus espadas, las otrora famosas Tizona y Colada, descabalgar a su tambi&-#233;n c&-#233;lebre montura Babieca y sacudir unos cuantos mandobles en el Instituto "Diego de Silo&-#233;".
&Cgk-Casi una treintena de malas bestias, de bestias pardas, de animales irracionales, de energ&-#250;menos, de descerebrados aneuronales, de neandertales, de alumnos de dicho centro, propinaron ,o contemplaron sin mover un dedo c&-#243;mo se propinaba, una brutal paliza a una compa&-#241;era suya de 12 a&-#241;os.
&Cgk-Si el Cid levantara la cabeza habr&-#237;a hecho con ellos lo mismo que hizo con los infantes de Carri&-#243;n, otros innobles cobardes, tras la afrenta de Corpes...