Ultimamente nuestro amigo David Ballota parec&-#237;a retornar a las sendas de los liberales radicales, temiendo avanzar por caminos que en las proximidades se rodean de liberalismo (Zaragoza), pero que conforme se alejan y alcanzan el horizonte (Madrid) lo abandonan para afianzarse en las posiciones m&-#225;s duras del nacionalcatolicismo.
&Cgk-Sus &-#250;ltimmas referencias a la candidatura de Biel a la alcald&-#237;a de Zaragoza, y m&-#225;s concretamente el aparecido en la revista universitaria Generaci&-#243;n XXI, edici&-#243;n Zaragoza, en junio, nos hacen pensar en aproximaciones silenciosas de este liberal radical a sectores de acci&-#243;n local en los que las ideas de partida no acaben diluidas y aniquiladas por los grandes trazos ideonormativos que terminan imponi&-#233;ndose en los partidos nacionales.
&Cgk-Si Ballota le hace un gui&-#241;o a Biel, tal vez est&-#233; haci&-#233;ndoselo en el fondo al propio PAR...