Tiempo de asueto, de relax, de inacci&-#243;n.
Tiempo de impass, tiempo muerto en la cancha del d&-#237;a a d&-#237;a. Jornadas que caen, una tras otra, indolentes, en el saco roto de las fauces de Saturno. Cronos para los amigos.
Esquizofrenia de personalidades abandonadas, olvidadas, enterradas bajo toneladas de arena playera robada a las profundidades del desierto sahariano.
&-#191;Vivimos cuando no existimos para el mundo, para el vulgo que nos sigue y retroalimenta, o acaso nuestra existencia verdadera se vive cuando la plebe nos ignora, o sea, en la ausencia de ese feedback fatal que nos impulsa a autoinmolarnos en la loca y suicida carrera por la fama? Reflexiones sadomasoquistas de un escritor-columnista abandonado a los placeres fisicopsicoterap&-#233;uticos de la salada agua marina, a la contemplaci&-#243;n autista de los fondos oce&-#225;nicos a trav&-#233;s de un cristal, a la observaci&-#243;n callada de la noche apoder&-#225;ndose del horizonte sobre las negras aguas&-#8230;
La calma, la paz que otorga el anonimato. El sosiego que concede el no ser nadie, el parecer uno m&-#225;s entre tantos&-#8230;
Vida vivida sin un &-#225;pice de ambici&-#243;n. Castillos en la arena por toda ella. Felicidad de los ni&-#241;os, fantasmas codiciosos se ahogan en sus risas.
Espejismo.
&Cgk-Sue&-#241;o de una realidad que lucha por su supervivencia. El esp&-#237;ritu inquieto, el alma pol&-#237;tica, el ciudadano, el opinador, se rebela, est&-#225; ah&-#237;, sigue ah&-#237;. Y por momentos logra hacerse de nuevo con el control, abrazando el tim&-#243;n de la nave libertaria. Y enfila hacia las procelosas aguas donde las tertulias y las news imponen su ley. Y as&-#237;, encadenado a las hercianas ondas para evitar el canto falso y enga&-#241;oso de las sirenas, navega evitando los escollos, dejando a un lado a los pescadores heroicos que tan s&-#243;lo cumpl&-#237;an con su deber de marineros honrados, hombres de honor y humanidad, y a los que una Europa burocr&-#225;tica tuvo abandonados a su suerte, por la incompetencia y falta de decisi&-#243;n de sus naciones, con una Malta que hace mucho tiempo que borr&-#243; de su acervo moral las ense&-#241;anzas de los antiguos Caballeros hom&-#243;nimos: "Tuitio Fidei et Obsequium Pauperum" (la defensa de la Fe y el servicio a los pobres y necesitados).
&Cgk-