Las comunidades valenciana y murciana se hermanan en una Santa Alianza, en una Sacra Cruzada en defensa del trasnochado, del caduco ideal de un trasvase del Ebro que jam&-#225;s se llevar&-#225; a cabo.
Y es que, con motivo de la Exposici&-#243;n Internacional de 2008 en Zaragoza, bajo la bandera tem&-#225;tica de "Agua y desarrollo sostenible", estos dos aliados pretenden montar un pabell&-#243;n com&-#250;n en el que mostrar, de forma abierta y sin complejos, sus exigencias h&-#237;dricas, a la par que demostrar el derroche que del l&-#237;quido vital se hace en Arag&-#243;n...
S&-#237;, es una provocaci&-#243;n en toda regla, es un guante arrojado al suelo tras golpearnos el rostro, es un reto vil y marrullero, es una chulesca acci&-#243;n barriobajera, pero &-#191;saben qu&-#233;?, pues que en Arag&-#243;n la gente sabe aceptar las ideas de los dem&-#225;s, y su derecho a la libre expresi&-#243;n.
Por eso, en esta tierra que aquellos que hablan de derroche tan poco conocen, vamos a permitir su osad&-#237;a, su descaro, su desverg&-#252;enza, su insulto.
Es m&-#225;s, si para aquellas fechas sigo en este mundo, pienso regodearme visitando sus stands de navaja trapera para comprobar, in situ y de primera mano, los escasos argumentos, las pat&-#233;ticas argucias, las triqui&-#241;uelas insostenibles que esgrimen en pro de sus avaricias.
Camps y Valc&-#225;rcel enraizan al PP con los m&-#225;s ego&-#237;stas planteamientos localistas, con la postura menos solidaria entre comunidades, con la pol&-#237;tica hidr&-#225;ulica m&-#225;s denostada, la que se ha demostrado y que se ha confirmado por la UE como la mayor locura en torno al debate del agua: los trasvases kilom&-#233;tricos entre cuencas deficitarias.
S&-#237;, digo bien, la del Ebro es una cuenca deficitaria, una cuenca que abastece a duras penas a diversas comunidades entre las que, por supuesto, no se encuentran las dos mencionadas. Dos comunidades que tienen derecho a tener agua y a desarrollarse, pero no a costa de implantar el "toque de sed" en aquellas ba&-#241;adas por el Ebro.
Murcia y la Comunidad Valenciana han gozado de forma legal pero no moral, de manera institucional pero no consensuada, de un modo absurdo y fuera de toda l&-#243;gica, de unas prebendas llamadas fondos europeos que han inflado sus econom&-#237;as (ya de por s&-#237; saneadas gracias al turismo) hasta l&-#237;mites insospechados, y jam&-#225;s alcanzables por una comunidad pobre y olvidada como la aragonesa.
&Cgk-El desarrollo tur&-#237;stico sin planificaci&-#243;n ordenada, con la demencia de construcciones aberrantes en el litoral, con la proliferaci&-#243;n descontrolada de campos de golf, urbanizaciones y, por supuesto, con la expansi&-#243;n agr&-#237;cola desmedida en una roturaci&-#243;n de montes comunales en la que la administraci&-#243;n no ha podido o querido intervenir, dando lugar a la mayor huerta y campos de frutales (muchos de ellos ilegales)de toda Espa&-#241;a, han provocado que estas comunidades precisen de unas exorbitadas cantidades del agua de vida.
&Cgk-Se&-#241;ores, dense una "paseo" por Arag&-#243;n, y vean lo que son nuestras tierras: estepas y p&-#225;ramos, secanos de tierras blancas, de yesos muertos, de desiertos inhabitables, de escasas comunicaciones, de poblaciones abandonadas... Una regi&-#243;n que no necesita el agua para ser m&-#225;s rica, sino para no morir, para sobrevivir.
&Cgk-Ego&-#237;smo, insolidaridad, s&-#237;, pero no de Arag&-#243;n con los dem&-#225;s, sino de los dem&-#225;s para con Arag&-#243;n.