Arde Galicia, arde Catalu&-#241;a.
&Cgk-El fuego infernal, liberado por los bastardos, se hace due&-#241;o de nuestra Tierra Fin del Mundo.
&Cgk-Bosques escasos, de una seca Espa&-#241;a, sucumben ante el arrollador avance de las llamas del Averno.
&Cgk-Pir&-#243;manos, tarados o interesados, malnacidos paridos bajo la sombra del &-#193;rbol de Judas, criados en medio de los cardos, crecidos corriendo entre carrascas amenazadas, alimentados por el aroma de eucaliptos que se convierten en teas ardientes.
&Cgk-Ca&-#237;nes del mechero y la colilla, Nerones del bid&-#243;n de gasolina. Malditos volcanes inhumanos que escupen su odio, su rabia, o su ego&-#237;smo pecuniario, arrasando la vida de hombres, animales y plantas.
&Cgk-Yo os maldigo taladores de esperanzas, os deseo la muerte m&-#225;s cruel, que os venga en forma de fuego que devore vuestra podrida alma, que haga arder vuestras carnes en desgarrador espect&-#225;culo, que tense vuestro bovino pellejo hasta convertirlo en cuero.
&Cgk-Pir&-#243;manos hijos de la nada, mensajeros del desierto, sembradores de la destrucci&-#243;n, profetas de un futuro incierto, condenados deber&-#237;ais ser a muerte imp&-#237;a, a eterna agon&-#237;a.