&Cgk-
Pues así está mi cabeza después de pegarme la juerga durante 3 días en el festival de Benicassim, y no es que haya bebido, de hecho no puedo beber, cosas que tiene tener una depresión de caballo y tener que chutarte Prozac cada día, oh yeah.
Estando allí descubrí algunas cosas:
- Kim Deal la bajista de los Pixies ha sido sustituida por Rosa de España.
- Hay una frase muy interesante que dice: &4oCc-Siempre habrá alguien más joven y preparado que tú detrás de ti para sustituirte. En mi caso la cosa podría ser: Siempre habrá alguien más alto y con más pelo que tú para joderte la visión de un concierto.
- No importa cuantos años pasen, nunca comprenderé la diferencia entre música máquina, House y tecno, a mi me suena todo exactamente igual.
- Está de moda llevar las faldas metidas por las bragas.
- Está de moda llevar un gorro de paja todo roto por la parte de arriba.
- Que el 60% de los asistentes al festival eran todos ingleses.
- El 90% del público asistente llevaban bambas Converse All Star, el 10% restante, yo incluida, Adidas.
- Que ya no tengo cuerpo para chuparme tres conciertos seguidos del tirón, aunque creo que nunca lo tuve.
En definitiva, sólo puedo decir que el festival ha sido de la putísima madre.
- Que la gente realmente se droga mucho.
El descubrimiento friki del evento, al menos para mi, fue descubrir la &4oCc-Silent disco&4oCd- que es ni más ni menos que eso y que por lo visto está causando furor en Nueva York. En la entrada te dan unos auriculares, entras en el recinto y ves a un mogollón de gente bailando con los cascos puestos, lo chungo es cuando te los quitas un momento y comienzas a escuchar a la muchedumbre cantando a grito pelado y muy desafinadamente, lógico, con los cascos puestos no escuchas una mierda de los gallos que puedes estar regalando al personal. El otro aspecto chungo era que en los cascos podías escuchar do tipos de música, si apretabas un botoncito te salía &4oCc-Las maravillas in my life&4oCd- y si apretabas el otro botoncito te salía una música ska con lo cual a tu lado podías tener a una chica bailando muy sofisticadamente al ritmo Funky de la música y a tu otro lado a un grupo de Hooligans dando patadas al aire al ritmo del pogo.
Nadie debería pasar por esta vida sin haber ido a un festival de música y haberlas pasado putas con el sol, el calor, el polvo, las aglomeraciones, las clavadas con la comida y el destrozo fisico que supone tener que aguantar horas y horas para poder ver a tu grupo favorito, oh yeah.