Yo me fijo en las manos. Para mí es una de las partes más eróticas y bonitas. Me enamoro fácilmente de unas manos atractivas. Me pierden. Son mi pequeña obsesión. Cuando me gustan las de una persona, no puedo evitar mirarlas continuamente. Y si hay la suficiente confianza (ya me entendéis ;) cogerlas, tocarlas, enlazarlas con las mías... sentirlas, al fin y al cabo.
Me encantan las caricias, sean con pasión o con cariño... en cualquier parte del cuerpo... en cualquier momento y lugar... La suavidad del tacto es tan relajante... Y unas manos hábiles pueden hacer gozar tanto...
He encontrado un poema muy bonito en el blog Palabras Perdidas. Espero que os guste. Cuidad vuestras manos y disfrutadlas con esa persona especial ;)