No importa de que lado de la reja mires, una flor es una flor y a ella le da igual crecer aquí o allá, le tiene sin cuidado que de un lado sea propiedad privada y del otro vía publica, su único interés es el sol y la tierra que en ambos lados de la reja son los mismos...
La reja es irrelevante, solo el hombre en su empecinada paranoia la ve y le otorga el terrible valor que no tiene...