Enciende el fuego fatuo en estas noches solitarias, en estos días invernales donde el frío amenaza congelar los dedos de la mano que escribe...
Enciende el fuego fatuo con los ritmos de tu cuerpo, el hambre de tu sexo y la sed de tus labios...
Enciende el fuego fatuo que con su calor mis dedos quedan libres para escribirte sobre la piel, los versos de mi gran deseo...