Estelares - Sistema Nervioso Central
Un disco intenso, bien arreglado, con melodías que van hacia donde tienen que ir, bien tocado y cantado, letristicamente impecable; eso es 'Sistema Nervioso Central', el cuarto disco de Estelares - otra buena banda de La Plata - liderada por Manuel Moretti. Un disco lleno de guitarras, con la voz de Moretti al frente de melodías hermosas (pero cuando escribo 'hermosas' es porque son hermosas), con un sonido propio que acompaña a esta banda desde sus inicios.
¿Cómo funciona el 'Sistema Nervioso Central' de los Estelares?:
'Las vías del tren' es Moretti bajo una guitarra bien enchufada y melancolía pura en una melodía power y con Pity Alvarez poniendo voces y hablando de perder la cabeza. 'Eléctricos duendes' o la sensación de que la canción se construye como uno quiere que se construya, que los acordes que siguen son los acordes que queremos escuchar: una primavera, las Sierras de Córdoba y sus duendes, el sol bizarro quemando, aguas cristal y un estribillo al mejor estilo Beach Boys en 'Pet Sounds'. 'Un día perfecto' no puede transcurrir sin una canción como esta y "golondrinas en pleno cortejo hechicero...". 'Aire' es Estelares en estado puro: la voz de Moretti entre cambios melódicos y una relación que se termina en primera persona: "Aunque no te haya hecho bien, a mi manera te amé...". 'Ella dijo' quizá sea una de las mejores canciones que aparecieron por estos año. Un departamento, armonías de belleza, un poco de sexo con casi nada de amor y mucha melancolía: "Durmiendo en su casa, los jeans en el suelo, mientras me abrazaba me dijo sonriendo -Manuel, me encanta ir a la cama contigo pero no quiero nada más...". Jorge Serrano aporta aún un poco más de belleza. '200 monos' o un poco de rock and roll en una canción que habla de las ciudades, de felicidades y un mid tempo que siempre despega. 'Jardines secretos' tiene maquinitas y guitarra de fondo que conduce la melodía. El estribillo es como tocar el cielo con las manos - en una canción. 'El corazón sobre todo' es una nueva versión de esta canción aparecida en 'Amantes suicidas', disco de 1998. La canción es pura belleza, un poco más prolija, menos urgente, aún más sentimental que la anterior: "Me quedan pocas cosas, si las enumero sabrás que son demasiado pocas, demasiadas pocas cosas...", con sutiles cambios en la voz, para escuchar en noches tormentosas y cálidas cercanas a navidad. 'Un show' es una groupie de visita en camarines hecha canción, cantada con ojos rojos. 'Luxemburgues' otra vez la canción que termina de ganar la batalla en el estribillo. 'Buri - Buri' bien podría ser un tema del mejor Virus: sexual, drogon, sutil; canciones con porvenir. 'Campanas' de nuevo otro punto alto del disco, una descripción de como amanece en la ciudad sin haber dormido: estalla un ojo sin luz, chicos que caen de un tren, noche sin final, antorchas que se ven desde el 5'B' y lo mejor: esas armonías: "La esperanza es una invención moral...es la única defensa ante la verdad que es siniestra y fatal...". Ya está, ¿que más se le puede pedir a un disco?
'Que será' es un tema marchoso para cualquier fiesta. 'Ardimos' quedó afuera del disco anterior. Suena a canción épica, desesperada, al límite, como la voz de Moretti que parece resquebrajarse y arder.
Así pasa 'Sistema Nervioso Central', entre melancolías, belleza, melodías sublimes y la sensación de que estamos escuchando una obra de arte única, personal, íntima, atemporal. cantándose todo.