Afuera nos delimitan; nos condenan a seguir una línea atados de la cintura, con los ojos vendados y las manos sobre la nuca...
Acá dentro podemos ser libres, podemos fornicar a placer con nuestras ideas, masturbar nuestros pensamientos hasta el cansancio, soñar lo imposible hasta alcanzarlo...
Afuera solo hay persecución, reglas sin sentido, condenas, verdugos; y sin embargo, afuera es hermoso. Así que alto, quedémonos adentro un rato, amémonos una noche o dos, recarguemos nuestros sentidos para mañana correr el riesgo de salir a pajarear sin miedo...