War I
Es lo que tiene ser un pacifista y luchador contra la pobreza y el Sida. A la primera que te descuidas te pillan y te exigen explicaciones. Es lo que le piden a
Bono. Que expliqué porque su empresa,
Elevation Partners, financió el desarrollo del juego
Mercenarios 2: Mundo en llamas. Y vaya si lo va a tener complicado.
El
videogame es presentado desde la perspectiva de un grupo de mercenarios que ¡invaden Venezuela! con el propósito de asesinar al tirano (¿Chávez?) y asumir el control del país y su petróleo.
¡Qué tal!
El año pasado
Steven Seagal mostró en su película
Submerged un Uruguay bananero gobernado por un dictador corrupto, donde abundaban los narcotraficantes y la embajadora estadounidense era asesinada.
Se ve que los latinos somos los nuevos enemigos de los buenos... que buscan la paz.