Sucede que a veces me canso de ser yo, sucede que me canso de sonreír, de bailar y de seguir escuchando cuando nadie escucha.
Sucede que lucho por olvidar un pasado y empezar un presente,
pero el olor es el mismo y también la gente.
Camino por los mismos lugares en los que antes buscaba cobijo y en mi cabeza solo oigo gritos y los pasos huecos y vacíos de alguien que se aleja,
tiemblo y lloro y no se dónde estoy,
todo es igual y yo sigo aquí, en el mismo lugar.
La gente me parece odiosa, mi cara me parece odiosa
y me abandono a mi misma por no saber salvarme.
No sé si tiene sentido o si me equivocado de día y los pájaros con colmillos afilados me miran y se ríen, se ríen tan fuerte que me pitan los oídos
y mis dientes chirrían por no poder callarlos.
Pájaros que me recuerdan a aquellos de los que soy goce y disfrute con mis males,
ya que no sienten mayor placer que el de arañarme las tripas
y cortarme los tobillos barrándome el camino
que me lleva hasta lo que ellos más codician.
Con mis manos me tapo la cara en un intento infantil
de que mis miedos no me encuentren,
pero hace rato que están conmigo y me aprietan el estómago haciéndome un hueco que me duele, mi estómago está vacío y yo no quiero llenarlo.
Me voy licuando poco a poco y dejo de sentir,
dejo de pensar y me quedo quieta a esperar sin saber el que,
no me muevo pero los gritos continúan y herida en mitad de algo que ya no reconozco me da igual que manchas negras me miren y hablen,
porque no sabía que muerta pudiese llorar.
Pero de pronto los pasos huecos y vacíos vuelven con un olor que me rodea y me calma, mi cara se relaja y mis tobillos se unen con mis pies,
los pájaros vuelven a ser pájaros y parece que el cielo me invita a respirar,
cierro los ojos y me quedo adormilada, en un estado casi de embriagadse,
porque parece que todo haya sido un sueño y juntos volvemos a bailar.
Sucede que a veces hay cosas que no me explico, que me deshincho y me pierdo y el olor que me envuelve me da asco,
pero sucede también que algo vuelve y te agarra de la mano y el olor se transforma y te mece y te arropa.