Se me quiso salir el corazón
Ajuste los horarios, los hombres cuando les conviene son flexibles, pones la hora y ellos aceptan.
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Llegué a casa de mi amiga donde vería a Jesús H una hora después, ella me recibió casi tan emocionada como yo.
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Nos pusimos de acuerdo en como hacerlo, ella saldría a la tienda a comprar algo y yo aprovecharía para llevarlo a la recámara.
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Mi amiga me pidió que no pusiera el cerrojo a la puerta que podría llegar su hermano. De ser así, ella subiría y nos avisaría para que nos escondiéramos.
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Jesús H llego, se lo presenté a mi amiga, nos sentamos unos minutos, ella se excusó argumentando que tenía que salir de compras, &4oCc-se quedan en su casa&4oCd- nos dijo y desapareció.
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Traía un Tampax en mi bolsa, no lo iba a usar porque la semana anterior había usado ese argumento, no lo creería, pero sí lo usaría con Raúl1 y JManuel, había más riesgo con ellos, no confiaba en y menos en mí misma.
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Subimos la escalera, entramos al cuarto y nos sentamos en la orilla de la cama. Después de un momento me abrazó de la cintura, nos besamos todavía vestidos.
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Me quito la blusa y el pantalón, no me resistí, tenía el tiempo en contra, deseché la idea de hacerme la interesante, deseaba lo que pasaba ah&w63igKY-
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Cuando estaba en ropa interior metió sus dedos sacándome los senos, me puse de pie, me bajó el calzón quitándomelo.
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Ya desnudos nos recostamos, nunca había estado en la cama con él y menos desnuda, con sus manos me acariciaba deteniéndose en mi cadera, todo sin dejarme de besar.
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Me apretó mis nalgas, todavía lo recuerdo, con sus dedos en mis nalgas me recorría de arriba a abajo.
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Bajó su mano hasta mi rodilla, me jaló la pierna, puso la planta del pie en la cama para que su rodilla quedara hacia arriba, abrió mis piernas descansándolas sobre su rodilla, en esa posición quedé bastante abierta dejando el camino libre para su actividad manual.
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Como mis nalgas y muslos bastante separados Jesús H no sólo recorría la separación de las nalgas, seguía a la vulva hasta el clítoris.
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Me frotaba los labios mayores, los menores, me hacía cosquillas en el clítoris, me pellizcaba las nalgas hasta que me metió su dedo en el ano. Emití sonidos con garganta y nariz, tuve que dejar de besarlo, para aspirar aire el dolor y excitación lo requerían.
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Al ver mi reacción enardeció metiéndome un dedo más, tuve que jalar mucho aire por la boca moviendo mi cabeza para atrás como símbolo de excitación.
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Al volverme a besar tenía la boca fresca por haber jalado tanto aire, él dijo &4oCc-que qué sabroso que la traigas fresca". Algo que aprendí, a muchos hombres eso les agrada.
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Movía sus dos dedos en mi ano, como sólo él sabia, metiéndolos y sacándolos como si estuviera cogiéndome, lo dejé de besar y rodeé por el cuello muy fuerte. Ya no podía más, estaba por llegar al orgasmo, me empezó a morder y chupar un pezón, así siguió hasta que terminé, me tapo la boca con la mano para que no hiciera mucho ruido. Me sacó los dedos del ano, como estaba encima de él quedé recostada sobre su cuerpo.
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Me siguió acariciando, me apretaba las nalgas, las abría como si las quisiera arrancar de mi cuerpo, la yema la deslizaba hasta el ano y lo frotaba. Ahora era yo la que le daba pequeños besos en la boca mientras él no dejaba de atenderme el culo, me pidió que me volteara para hacer el 69.
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Me volteé y su pene quedo en mi cara, dos detalles llamaron mi atención. El primero me dio risa, al quedar mi trasero en su cara dijo, &4oCcwqE-mhhhh que rico culo!&4oCd-. El segundo me dio pena en la raíz de su pene tenia líquido vaginal, estando sobre él me escurrí y lo mojé.
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Empecé a chupársela mientras recorría mi vulva con sus dedos, recogió líquido vaginal para lubricarme el ano y meter los dedos con mayor facilidad, creo que fueron los mismos.
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Los metía y sacaba, después hizo un cambio de movimiento, empezaron los movimientos circulares, me estaban enloqueciendo, estaba siendo difícil chupársela.
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Disfrute la sensación anal sin perder la atención del placer oral. Las mujeres sabrán de qué estoy hablando, hay que gozar lo de arriba y lo de abajo&4oCm- Los movimientos circulares que me hacían mover las nalgas también de forma circular, mientras se la chupaba hasta la raíz como debe ser&4oCm- Cada que subía hasta la punta de su verga, quedaba la cabecita adentro, veía la pared y la puerta de la recámara.
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Era un momento de ensoñación, mi ano masajeado desde dentro, en vez de dolerme me aturdían de placer, saboreando en mi boca la suave textura de la verga de Jesús H.
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Cuando movía la cabeza rítmicamente de abajo hasta arriba dándole la gran mamada de agradecimiento, se abrió la puerta de la recámara, se me quiso salir el corazón...