Caminamos hacia la recámara el puntiagudo y yo, frente a la vista de los demás dos me puso la mano en las nalgas y metió el dedo cordial en medio de ellas, no lo sacó de ahí hasta que entramos a la recámara.
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Esperaba que se desnudara pero no lo hizo, me empezó a besar, me recostó en la cama y chupo mis senos acariciando mis genitales concentrado en mi húmedo clítoris. Estiré mi mano buscando su pene que no encontré, lo tenía dormido, me tenían absorta y excitada, por eso no me llamó la atención que no la tuviera parada.
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Cuando escucho mis gemidos y sintió mis movimientos de cadera se detuvo pidiendo que abriera las piernas para mamarme, obedecí y me lamió despacito de arriba abajo entre labio mayor y menor, de un lado y luego del otro.
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El puntiagudo no buscaba mi satisfacción, quería desesperarme, calentarme hasta explotar, hasta enloquecer, lo estaba logrando, se concentró en el clítoris, cuando sintió que mi respiración aceleraba se detuvo. Abrí los ojos y pregunte &4oCc-what&4oCd-, me montó y empezó a besarme con furor. Con la confianza de que traía aun el pantalón abrí totalmente las piernas, las levanté tan arriba como pude, sé movía dándome golpecitos con su pubis en el mío, sentía el cierre del pantalón en mi entrepierna, me gustaba, me excitaba más, pase por alto que el cierre me jalaba los pelos, se movía de un lado a otro restregando el pantalón en mi parte íntima. Yo gritaba &4oCc-ah-ah&4oCd- que él silenciaba con más besos intensos.
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Se levantó para desnudarse, pensé que lo hacía para volverme a montar, o para que le hiciera oral, me puso frente a él apretándome las nalgas, me hinco, se agarró los testículos levantándolos todo lo que pudo, me dijo que los lamiera a los lados y bajo el escroto, tomé sus caderas y lamí sus ingles llegando al área perineal, no me dejó sentir sus huevos con la lengua, estaba desesperada y caliente como loca, lo dejé muy húmedo con mi saliva, me acuerdo bien.
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Rodeó mi cuerpo y estando tras de mí me empino y me metió un dedo en el ano, al meterlo me enderezo para quedar frente a mí, le pedí que me ayudara a terminar y que yo lo ayudaría a él, me dijo &4oCc-wait&4oCd- (espera), me llevo a la puerta de la recámara sin sacarme el dedo, ya no tenía voluntad ni siquiera para preguntarle que hacía, caminaba excitada con su dedo dentro de mí que me embrutecía mas.
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Tenía los ojos casi cerrados, cuando me di cuenta estaba abriendo la puerta, salimos sin que sacara el dedo, nos dirigimos a la sala, un par de metros adelante salieron al paso los otros dos que estaban desnudos, no podía hablar, no podía abrir los ojos, no tenía voluntad, solo gemía&4oCm-
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Los cuatro regresamos a la recámara, el gringo me empino para sacarme el dedo sin dolor, me dijo que me quedara así, el del pene cabezón se colocó tras de mí para hacerme oral, los otros empezaron a manosear mis senos y a pellizcarme los pezones, estuvimos así algunos minutos, no sé cuántos, alguien dijo que me incorporara aun con el dedo dentro.
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Mark dedeo mi vulva y el de la puntiaguda chupaba mis senos, sensación imposible de describir, las partes más sensibles de mi cuerpo estaban siendo atendidas al mismo tiempo por tres, me volvía loca.
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El de la cabezona me sacó el dedo y me cargo depositándome en la cama, se recostaron a mi lado, el de la cabezona entre mis piernas lamiendo la vulva, abrí las piernas tanto como pude para facilitarle su tarea, los otros dos me besaban en la boca y mordisquearon mis duros senos, con mis manos cogí el pene de cada uno, esta vez si logré.
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Se los quería estirar con fuerza y rapidez para sentirlos duros y hacerlos eyacular, interpusieron sus manos para evitarlo, los tuve que jalar suave y despacio.
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El puntiagudo seguía dándome cunnilingus, Mark puso sus dedos donde nace la vulva, donde se unen los labios llegando al clítoris subiendo hasta el monte de Venus para jugar con mis pelos. Mark se puso boca arriba en la cama poniéndome en cuatro para hacerle oral, insistió que fuera en cuatro, no me sobre mi estómago, yo obedecí. El de la cabezona se hincó en el suelo poniendo su cara entre mis nalgas haciéndome oral exclusivamente, no paso del área perineal. Mark pidió que se la chupara suave para que la disfrutara yo, que no acelerara su eyaculación y agregó que aun faltaba bastante por &4oCc-hacer&4oCd-.
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Estando en cuatro chupándosela a Mark el de la cabezona, me hacía oral desde atrás, y el de la puntiaguda, me manoseaba la espalda con ambas manos hasta llegar a mis nalgas, las apretó haciéndome instantáneamente estallar, con el solo hecho de meterme la yema de su dedo en el ano.
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No pude gritar a gusto, tenía la verga de Mark llenando mi boca, solté un sonido feo y chistoso con la garganta. El puntiagudo metió todo el dedo, sentí como venía otro orgasmo subiendo por mi columna llegándome al cerebro, deje de chupar a Mark y puse mi boca sobre su ingle.
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Abrí la boca lo más que pude y le mordí a Mark su muslo para no gritar fuerte, el puntiagudo metía y sacaba el dedo como tornillo, no pude más y di un grito tremendo, afortunadamente no había nadie en casa.
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El puntiagudo no se cansaba de hacer ese movimiento fuerte y rápido, sentí una contracción que me hizo levantar la cabeza y retraerla hacia atrás haciendo que el pene de Mark quedara frente a mi vista, le di un besito en el glande y al bajar la cabeza le bese los testículos, su pene pegó contra mi nariz, sentí la vena gruesa de abajo que tienen los penes presionando mi nariz.
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Los que me atendían abajo y atrás bajaron de intensidad, le dije a Mark que se la quería morder fuerte, respondió que más tarde porque todavía faltaba&4oCm-
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Con sonrisa pícara y maliciosa le pregunté si le molestaría que a los otros se las mordiera, sonriente me dijo que si quería que las arrancara, le guiñé el ojo, como estaban excitados no me escucharon, yo estaba tan caliente que quería mordérselas sin piedad.
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Se revelaba el misterio del salto cuántico y estaba surtiendo efecto en todos, yo incluida, apenas empezaba, no sabía si tendría energía para llegar hasta el final, tres contra una es mucha ventaja, ¿o no&4oCm-?