Pasaron unos días y Marthis me llamo para invitarme a su casa, me dijo que estaríamos solamente ella y yo, aproveché para llevarme unos libros y estudiar un poco. Entre el estudio y la conversación salió al tema la reunión con PR, me dijo que aun no había fecha pero que sería pronto, aprovechó para darme algunos consejos de cómo reaccionar antes ciertas situaciones que posiblemente se darían en la reunión.
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Recuerdo que me dijo que era posible que PR se expresara como lo había hecho con ella delante de mí, que a eso se le llamaba &4oCc-dirty talk&4oCd- y que a muchos hombres les gustaba usarlo en la intimidad, que si me decía algo así le siguiera la corriente, que si me decía un piropo me sonriera y que entre más fuerte fuera, más fuerte me riera, que si se refería a mis partes íntimas agradeciera y riera, o ambas cosas. Ese fue un consejo que años más tarde volví a escuchar y que me sirvió de mucho en mis años profesionales.
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Me dijo que procurara no verme como novata y que evitara poner cara de susto ya que iría en contra de la excitación y podría enfriar las cosas, me recomendó que tratara de ser más coqueta, que pusiera de mi parte porque siendo dos mujeres para un hombre le sería pesado y las dos deberían coadyuvar (claro que no usó esta palabra jajájajá) para llevar a cabo todo de la mejor manera.
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Mencionó que en mi vida era posible que encontrara hombres que gustaran del &4oCc-dirty talk&4oCd- y que entre más pronto me acostumbrara seria mejor, que en poco tiempo me acostumbraría y me gustaría.
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Marthis me había distraído del estudio y había tocado el tema que me perturbaba en esos días, le pregunté si ya habían hecho tríos con otras chicas, me respondió que me despreocupara, que ellos sabían lo que tenían que hacer, que lo que me podía adelantar era que en esa reunión estaríamos primero las dos juntas y luego con PR para que me sintiera mejor, me armé de valor y le comenté que lo visto me había hecho sentir mal.
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Le dije del salvajismo de PR al cogérsela, que parecía que le tenía rencor, que la odiaba y trataba de hacerle daño, se rió y dijo &4oCc-ya te veré cuando a ti te pase, a ver si piensas que te lo hacen con odio o con ganas de hacerte daño&4oCd-. Me quedé callada, no supe que responder pero seguía con muchas dudas y no estaba convencida, las imágenes de PR fornicándola como animal seguían revoloteando en mi mente.
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Pasaron 2 semanas más y por fin se llegó el momento del trío, sería de día temprano, así tendríamos mucho tiempo en caso de que se alargara la sesión. Llegamos Marthis y yo a su casa, no había nadie, nos sentamos a conversar, estaba entre excitada y nerviosa, había acumulado experiencia así que la excitación vencía mis nervios, sin que desaparecieran por completo.
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Marthis estaba muy cerca de mí, casi me hablaba al oído, toco el tema del lenguaje sucio, repitió que si me decía algo sonriera, que si PR decía de la raja de ella o la panocha, o que si alababan mi culo me riera, me hizo soltar una carcajada estruendosa, Marthis me dijo, ya ves si puedes ríete, quedé con una sonrisa en los labios
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Insistió que fuera cooperativa que estas cosas se logran mejor si todos los participantes están en la mejor disposición de hacerlas, bajé la mirada y asentí con la cabeza, todo había quedado claro, lo que quedaba era esperar a PR, como siempre había calculado mal las cosas.
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Marthis movió de manera rápida su mano hacia mi entrepierna metiéndola por abajo de mi falda apretando mi vulva diciéndome, ¿cuando menos te la lavaste bien?.
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Mi reacción fue quitarle la mano y decirle que esperara, pero fue tan rápida que me desarmó, mi armadura mental se desmorono en pedazos en fracción de segundos. Comenzó dándome apretones de vulva, la apretaba y la soltaba como si se tratara de una esponja, la detuve diciéndole &4oCc-espérate vas a hace que ensucie el calzón no mames&4oCd-, me pidió que me lo quitara.
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Empecé a voltear a todas partes buscando ideas para responderle, pero las respuestas ante los apretones de vulva no se encuentran en la pared, ni en los floreros, opté por hacerle caso y me lo quite, pero me interrumpió para decirme que me quitara toda la ropa con el pretexto de no ensuciarla.
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Le respondí que en ese caso se la quitara ella también y que era muy peligroso estar desnudas en la sala por si regresaban sus familiares, me dio la razón y nos fuimos a su recámara.
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Cuando nos desnudamos puso su dedo en medio de mis labios vaginales y me comenzó a tallar, hizo que doblara las rodillas, no tuve más remedio que apoyarme en sus hombros, en un momento quitó la mano y se la olió, le dije ves wey la traigo más limpia que tú, hizo cara de asco en tono de broma diciéndome que olía a mero del pacífico, una especie de pez, me dijo que yo le hiciera lo mismo para que viera que estaba limpia.
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Le metí un dedo entre sus labios y sentí que temblaba como gelatina, despertó mi instinto sádico, no más que el de cualquiera, pero si tienes a alguien a tu merced se despierta, talle su vulva, ella regresó su mano a mi entrepierna y continuó restregándome con los dedos, yo hacía lo mismo, nos sosteníamos la una en la otra, no sé ni como&4oCm-
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Después de un rato saqué la mano y la llevé a la nariz, devolviéndole la broma y con cara de desagrado dije; ¡UTA a puro guachinango del golfo!. Solté la carcajada, ella me tomó por nuca, jaló mi cabeza y me plantó un beso profundo, abrazadas sin despegar nuestros labios me fue llevando lentamente a la cama.
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Me recosté boca arriba y se colocó encima de mí, puso sus senos sobre los míos, la presión entre ambos pares de tetas hacía que parecieran globos llenos de agua muy redondos a punto de estallar, movió sus caderas para acomodar su pubis encima del mío y con su cara pícara y sonriente me dijo refiriéndose a los pelos, &4oCc-vamos a enmarañarlos&4oCd-.
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Me causó gracia pero la excitación no me dejó desahogarme con una carcajada, movía su pubis y escuchaba un sonido chirriante producido por los pelos al chocar y enredarse, me volvió a besar en la boca, no por mucho tiempo porque descendió hasta mi busto, lo empezó a besar, me chupaba los pezones, hizo una pausa, subió la vista, me miró fijamente y dijo; &4oCc-que grandes tienes los pezones&4oCd-, le regalé mi sonrisa.
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Me preguntó si siempre los había tenido así de grandes, contesté que sí, que de chavita tenía más pezones que chiches, "me imagino" respondió con aire de sorpresa, me dijo que parecían platos para taza.
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Después de un rato de estar besándonos y acariciándonos le pregunté que cuando llegaría PR, detuvo sus manos y preguntó que si tenía ganas de que llegara, dije sí, ¿muchas?, Sí le dije, a eso vine yo. &4oCc-Eso quería oír, que rogaras por macho, ahorita te lo traigo&4oCd- replicó firmemente.
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Ahí estaba yo, desnuda, sudada, húmeda y excitada sobre la cama siendo presa fácil de ese par de cabrones, sin saber como se habrían puesto de acuerdo, o que tenían planeado. Y aún así estaba pidiendo macho para mí...
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