lunar
Había otra carta hoy en el buzón: ayer se me olvidó mirar al volver a casa. Un sobre rígido envuelto en plástico. Remite: Misión Lunar Cavor. Dentro, varios viejos folios de impresora, de papel continuo, amarillentos. Escritos a mano y con tinta morada.
Amaneceres de fósforo en la superficie lunar, noches de plata. El polvo que en todas partes se cuela y el frío, el terrible frío que no hay manera de sacarse de encima; el frío que se mete en los huesos y no deja ni soñar. Y contemplar la Tierra en el horizonte cada día...
Las excavaciones van bien. Lentas. Es difícil trabajar allá, muy duro, muy complejo.
El tiempo se diría más lento. Todo ocurre más despacio, todo duele más.