Como si el horror de la destrucción y la muerte fuera insuficiente, el desquicio de la razón se plasma en una imagen increíble: la de algunos sonrientes niños israelíes escribiendo mensajes de amor sobre bombas que poco después han de ser lanzadas a remotas poblaciones árabes en el Líbano. Devenidas oscuras palomas de muerte las ojivas volarán desde las manos de un niño (israelí) a las de otro niño (árabe) que no ha de poder leerlas cuando el aguijón de acero le estalle ante los ojos: &4oCc-from Israel, with love&4oCd- (...)
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Las fotografías pueden verse en Santos y Demonios