El tiempo...
En la parte de atrás del jardin de la casa de mis padres hay una higuera. Recuerdo que cuando era temporada de higos los juntábamos en una canasta y mi madre los hacía en dulce o en empanadas, mi padre los prefería en dulce y yo en empanadas. Los años caminan muy pronto, de aquellos días queda la higuera como testigo de sonrisas, sueños, de hermosas veladas.
Los objetos cobran dimensiones inimaginables a través del tiempo, al igual que lo que dentro de él acontece. Según Platón, el tiempo es "la imagen móvil de lo eterno", no se si ello sea así, pero a veces así se siente. Sí, todo cambia, está sujeto al paso del tiempo, pero sin embargo hay cosas que están ahí, no se transforman a pesar de este paso, aunque, ya lo dice Proust, "No se puede poner en la realidad los cuadros de la memoria".
La medida del tiempo es complicada, el tiempo particular es diferente al general o colectivo, el primero va conformando nuestra vida interior segun lo experimentemos, el segundo lo vemos pasar paralelamente y juntos conforman un tiempo, el nuestro, con nuestras sensaciones y reflexiones, nuestras vivencias.
Pero también el paso del tiempo da miedo... Mejor intentar llevar a cabo lo que dice Epicuro: "Gozar el placer de estar vivo, saber discernir lo que es verdaderamente valioso, y compartir en la amistad tanto la vida como el conocimiento".