El silencio
Nadie me ha preguntado por qué le puse a mi blog por título "Why are you so petrified of silence?". Una vez alguien me preguntó qué significaba y según recuerdo la conversación quedó hasta ahí.
Probablemente quienes han pasado por aquí han asumido que simplemente se trata de la frase de una canción de Alanis Morissette y lo es, pero también tiene un trasfondo mayor y es que estoy convencida que hay mucha gente que se siente "petrificada" por el silencio. Tanto así que para ilustrar esto les voy a contar la historia de un personaje "de la vida real" que ejemplifica muy bien lo que quiero decir.
Este personaje -cuyo nombre no daré por razones obvias- es bastante particular. Digamos que es parte de las personas que podríamos llamar "populares". Tiene una vida perfecta, una familia perfecta, un mundo perfecto... ropa de marca, autos modernos, muchos amigos, invitaciones a salir todas las semanas a los lugares más "top", dinero, roce social... un mundo perfecto en su forma, pero en definitiva vacío en su contenido.
Cada vez que nos juntábamos con algún grupo de amigos y se generaba algún silencio en el grupo este personaje solía decir "Así po'h Kala... qué contai?".
Al principio no me llamó la atención esa frase, pero cuando me percaté que la decía cada vez que nadie del grupo hablaba, llegué a la conclusión que él no sólo tenía miedo del silencio sino que sentía pánico cuando nadie hablaba. Pero no le temía a cualquier silencio, sólo a aquellos que lo presionaran a hablar frente al grupo y quedara en evidencia que no tenía nada realmente interesante que decir.
Recuerdo que una de las últimas veces que decidí invitarlo a salir, fue en un grupo pequeño de amigos (no eramos más de 6 personas). Estábamos en un Pub de aquellos en que la música te permite conversar tranquilamente y estábamos todos muy cansados, así que "el angelito" pasó varias veces por nuestra mesa y la frase "Así po'h Kala... qué contai?" se repitió tantas veces esa noche que tuve unas ganas increibles de decirle:
Enough about me, let's talk about you for a minute
Enough about you,
let's talk about life for a while
The conflicts, the craziness and the sound
of pretenses falling all
around...
Why are you so petrified of silence?
Here can you handle this?
Did you think about your bills, your ex, your
deadlines or when you think
you're gonna die...
Pero no lo hice porque obviamente no quería caer pesada... al menos no más de la cuenta. Después de todo estábamos en un grupo de amigos tratando de quitarnos el stress de la semana y el semestre y asumí que su frase simplemente me había caído mal porque estaba cansada.
Pero como es mi costumbre me quedé pegada pensando en el tema, tanto así que escribí un cuento (que se debe haber robado el "raterillo" que entró a mi casa hace algunos días porque no lo encuentro por ningún lado) y hasta el nombre de mi blog tiene alusión al tema.
El tema me ha dado tantas vueltas que llegué a la conclusión preliminar que hay dos tipos de personajes que le temen al silencio:
- Aquellos que presionan al resto para que hable por ellos, que serían los que se asumen "poco interesantes" y, actuando de manera inteligente a mi juicio, hacen cosas para que el resto no note que no tienen nada que decir.
- Y aquellos que terminan hablando y hablando y hablando y no hay nadie que los pare, que son los que no se consideran "poco interesantes" (por no decir fomes) y que por tanto no temen a que el resto lo piense al escucharlos
Sean del tipo que sean es probable que el miedo al silencio se deba a un temor a encontrarse solos con su "yo interno", o porque hay una enorme necesidad de comunicarle al otro quien eres, qué piensas, qué sientes, etc. y si te quedas en silencio pierdes la oportunidad de comentarle al otro sobre lo que has estado pensando.
Les confieso algo? Le tengo miedo al silencio, pero no tengo miedo a encontrarme conmigo misma porque en general me simpatizo y me encuentro interesante... le tengo miedo al silencio porque desperdicio mucho tiempo pensando en las cosas que veo a mi alrededor y de un tiempo a esta parte superé el pudor y quiero contarle a la gente qué anda por mi mente para ver si en una de esas alguien más piensa como yo...
Y saben? me ha funcionado, he descubierto que hay más bichos raros "parecidos" a mi en el mundo y eso me tiene feliz...
Tal vez tenerle miedo al silencio no es tan malo después de todo... tal vez.