No está bien que en mi posición de hombre lo diga, menos si se que lo vas leer, no sería justo hacia con mis semejantes pero de alguna forma, una buena, tenía que darte la bienvenida a este lugar:
Un hombre siente que lo debe saber todo, tiene la obligación de saber cómo acercarse, qué decir para ser interesante. Pocas son las ocasiones en que ustedes deben preocuparse por cosas así, con nosotros es cuestión de ley, cuestión de sobrevivencia&4oCm- La verdad es que la mitad de las veces no sabemos maldita la cosa lo que estamos haciendo, fingimos que sí y tratamos de vernos, lo más que se pueda, reales, seguros y confiados. Todo es ilusión.
Bueno fuera si el problema se acabara cuando ustedes nos corresponden, ciertamente nos relaja un poco, pero con el tiempo el ciclo de limeranza termina y hay que empezar de nuevo. He ahí nuestra tarea permanente de mantenernos siempre atractivos, quizá no tanto físicamente (cuando uno es feo pues es feo), pero sí en forma de actitud, palabra y conducta.
Es difícil reconocer que no se tiene idea de lo que se hace y que sería mucho, mucho más fácil, si de vez en cuando nos echaran la mano o por lo menos nos avisaran cuando se dan cuenta de las estupideces que hacemos y decimos para convencerlas de que, para ustedes, jamás habrá nadie mejor.
Te doy pues, debido a los últimos sucesos, una prematura bienvenida a este espacio, donde sin embargo seguirás presente y en movimiento&4oCm-
Uno siempre necesita ayuda, sólo que no sabe cómo pedirla.