Una de internacionalidades
Asqueados hemos quedado en España de tanto ir y venir con el tema de Carles Puyol y Xavi Hernández y su dichosa convocatoria - espantada para el insulso choque en tierras islandesas.
Este lunes, el mediocentro azulgrana declaraba que el tiene
"total disposición" a vestir la elástica roja y que su desconvocatoria (que no fue tal), se produjo por unas molestias arrastradas en su grave lesión del pasado año y que era mejor no jugar. Añadió que todos lo analizaron, que para eso acudieron a Madrid y que allí llegaron a esa cuestión. Ya sabemos que al igual que su compañero, ambos jugaron tan sólo dos días después la
SuperCopa de España contra un
Espanyol que
ayer mismo se la devolvió en la Copa Cataluña.
Pues bien, esta misma semana, tanto el
FC Barcelona como la
federación brasileña, han tenido el mismo punto de análisis, pero esta vez, si cabe, con mayor interés general y mediático, puesto que el lesionado era nada menos que Ronaldinho, que se
perdió la primera jornada de liga en Balaídos por lesión (se supone).
Ronaldinho, que se ya estuvo en el banco ante Argentina el pasado domingo, viene nada menos que de una disputa con
Rijkaard, que quizás algún día podremos desvelar. El brasileño, pasó de los que le impedían jugar desde la ciudad condal y se puso ante todo la verdeamarella. Saltó a White Hard Line y
jugó 67 minutos, bastante flojo, sí, pero reapareciendo con su selección, con su país y con los suyos, no con quiénes le pagan y le intentaban convencer de que descansara.
Puede parecer una tontería, pero mientras unos se intentan escapar de bolos internacionales por el bien del club que les paga aunque dejen en la estocada a toda España y a quienes deben representar en cada rincón del mundo, otros, y encima del mismo equipo, hacen lo que les plazca, pero ante todo, está la selección. Dudo mucho que el interés de
Puyol y Xavi, (hasta entonces ejemplos de profesionalidad), pueda ni tan siquiera acercarse a lo que debe sentir Dinho cada vez que se vista la canarinha.
Además, no puede haber intereses de otro tipo, puesto que tanto el partido contra
Islandia como el de
Gales, contaban como puros entrenamientos con público, por aquello de quedar bien con otras federaciones y de paso hacer un poco de caja, que nunca vienen mal.
Si para ello,
Luis y Borrás ceden, ¿Por qué
Dunga no lo hizo?, o lo que es peor y más sentimental ¿Por qué mientras
Ronaldinho prefiere quedar mal con el Barsa antes que con la selección, los nuestros se las buscan para no hacer kilómetros de más?