Qué vida más triste
Primer lunes de septiembre. Vuelven los atascos, los exámenes y los horarios de oficina. Te despiertan con la muerte del Cazador de Cocodrilos y sabes que dentro de unas horas tendrás que dejar el espejismo del baloncesto para volver a la cruda realidad del fútbol, ese deporte donde tu selección aburre y tu equipo, poco a poco, se hunde. Hoy, sólo hoy, podía volver aquello que llaman
"Qué vida más triste"