Impugnar la Supercopa
A parte de leer el testimonio en primera persona de El de las bravas sobre como fue atacado por los Boixos Nois (ver comentarios de post anterior), hoy me he levantado con la noticia de saber que el Espanyol iba a impugnar el partido de ayer por la alineación de Xavi y Puyol y me ha dado pena, mucha pena. Como aficionado del club blanquiazul lo que exijo a mis dirigentes no son buenos profesionales en los despachos - que ya se suponen en un club de esta entidad-, sino buenos jugadores dentro del terreno de juego. El hecho de que quizás algún organismo nos concede un títulillo que sólo sirve para ego personal de directivas y entrenadores no me va a generar una ilusión hace tiempo perdida ni me va a quitar esa extraña sensación que padezco desde hace unas semanas y que me dice que este año no llegaremos ni tan siquiera a sufrir porque en febrero estaremos en Segunda. Así que si queremos construir un edificio comenzemos a poner cemento antes que cuadros.
Este lamento, pero, no quita que no tengamos que darle un tirón de orejas al FC Barceona. A uno le da la sensación de que alguien marca la ley para que el Bar&w6c-a se la salte cuando quiere. Como si por ser el hombre más guapo o inteligente del mundo tuvieras derecho a delinquir impunemente. No. No es eso. El Bar&w6c-a, precisamente por lo bien que juega, debería dar ejemplo de buen hacer también fuera del césped ya que de no ser así lo único que consigue es enturbiar por un lado lo que tan bien ha elaborado por el otro. Y el Bar&w6c-a, en estos años, da casi tanta sensación de suciedad como de preciosidad.
Y digo yo que sobrándonos a unos gente en los despachos y a otros buenos jugadores, ¿no podríamos ser buenos vecinos y cambiarnos el limón por la sal?