El Milán se ríe de Europa
Hace poco menos de dos semanas el
Milan estaba acusado de amaño de partidos en la
Serie A, arreglo de resultados y manipulación en la designación de árbitros, o lo que es lo mismo por violación de los artículos 10 y 60 del
Código de Justicia Deportiva.
Tenía un pie y medio en la
Serie B a petición de un fiscal y se le venía encima todo el organigrama deportivo empezando por la segura marcha de
Kaká. Hoy se ha sabido que podrá incluso jugar la
Champions, lo que hace el interés...
Entre otras cosas, el principal culpable de que todo ese escándalo haya llegado al Milan es Adriano Galliani, que hasta este pasado junio, no sólo era vicepresidente del club, sino que además era el presidente del Calcio. Como máximo responsable del campeonato italiano es inaceptable que permitiera ese "paraíso" de ilegalidades a favor de unos pocos entre los que, naturalmente, se encuentra.
Ese mismo día, apareció una figura cuanto menos emergente en lo que se refiere al respeto que infunde, pero en lugar de poner algo de lógica a un asunto ya enrevesado por sí sólo, el bueno de Silvio Berlusconi se sacó un llamativo argumento afirmando que estaba "aterrado e indignado por la solicitud del fiscal, ya que el Milan no gozó nunca de favores de los árbitros, al contrario, ha sido víctima de los que se concedían a otros clubes". De pena...
Así pues, "esos" que hace tan sólo unas semanas estaban enloquecidos, ahora se ríen de toda la Europa futbolística. Que sino podemos presumir de un equipo que aprovechó su poder para cambiar la trayectoria natural del juego, del deporte en sí, de los aficionados que veían sobre el césped o en casa los partidos. Ahora, la
UEFA, naturalmente "arrugada" ante el poder de
Berlusconi y sabiendo que la competición gana en interés si en ella está el Milán, ha cedido a todas las plegarias y el equipo que hace trampas, puede jugar
Champions League y seguir en Primera en un mismo año. Que tome nota el presi de mi Talavera, que al año que viene nos plantamos directamente en Europa.
Una vez más el dinero, el poder, y los intereses de unos "pocos" ilegales, se imponen a la lógica y a la moral. La
UEFA se volvió a rebajar y el equipo lombardo se rie de Europa.