¿He dicho ya que el fútbol flota sobre un mar de billetes?
Es vergonzoso ver por TV las ruedas de prensa descafeinadas de esos multimillonarios considerados estrellas. La mayoría de ellos semianalfabetos, pero con un coche de lujo para cada día de la semana, que encima ponen mala cara cuando un niño les pide un autógrafo. Lo que le está pasando al fútbol es un insulto a la inteligencia del ciudadano medio -25 millones de euros el traspaso de &4oCc-un tal&4oCd- Joaquín al Valencia C.F. -. Y todos tan tranquilos, habituados a semejante tomadura de pelo. ¿A cuántos de ustedes les pagan una millonada por pasárselo bien?
En cuanto a la retransmisión por televisión nos ha tocado el gordo con La Sexta. Ha entrado fuerte este canal. Primero se quedó con el mundial y ahora se queda con los
derechos televisivos de la liga. Lo que consigue La Sexta con esto no es ni más ni menos que joder al personal. Primero, con su mala señal -para algunos, que hace que se convierta en muy buena señal para bares y restaurantes- y segundo, con esos pésimos locutores que sólo crispan los nervios al menos pintado. Como alternativa nos queda la subespecie de los locutores radiofónicos, otros crispadores masivos que al menos en los partidos de liga se dejan en casa ese patrioterismo barato con el que nos deleitan cuando juega un equipo español contra otro extranjero. No sé lo que tiene el fútbol, pero parece que uno se crispe hasta para escribir sobre él. ¿Tendrán razón las mujeres en esto? A lo mejor me tengo que pasar al Feng Shui, no sería mala alternativa.