Un tango triste, actual, conscienteVenía con in...
Un tango triste, actual, consciente
Venía con intenciones de hablar de Cortázar, pasando por Tom Waits llegué nuevamente a Piazzolla (aún no sé como lo hice).
Astor, engrandeciste al mundo o él te hizo grande a vos. Cambiaste todo lo que no se podía cambiar, nos abriste el sendero que el tango ocultaba hacia nuestros más recónditos paraísos desiertos.
Nos dijiste que todo había muerto para luego renacer de las cenizas de un pasado glorioso, de una espalda gigante que se te brindó como "agradecimiento" por tu obra.
Tal vez, allí es donde encontré a Cortázar; tal vez ahí es donde hallé una conexión de vacíos generacionales que los dos tuvieron que soportar (y sufrir también).
Nos enseñáste a llorar, nos demostraste que la historia del caballo inmaculado y la gloriosa victoria del Gral. San Martín no era tal cuál nos lo habían contando.
Nos obligaste a recapitular cada hora de nuestros días para silenciar las blasfemias y las traiciones.
Astor, te abandonamos para poder hallarnos en el mismo sitio.
Perdón, si aún estamos a tiempo de pedirlo; introdúcenos otra vez a la única historia
Sobre Héroes y Tumbas, al Adiós Nonino, a las Tristezas de un doble A...
Astor, aún se te oye en las callejuelas de París; aún te retiene el reflejo de una desgastada Pirámide de Mayo.
Milonga del Angel