Tarde de exilio"Odio tener que hacer algo cuando...
Tarde de exilio
"Odio tener que hacer algo cuando los demás están libres" - me decía un amigo mientras sorbía el último aliento para enfrentrase al sol de un verano tonto y absurdo.
Pero las sentencias estaban dadas de esa forma;
sólo el ocio creativo nos podría salvar del ahogo.
La cosecha iba lerda y se hacía rogar, los poetas inundaban el ambiente junto con el jazz que se perdía en el horizonte. Un libro daba paso a otro, una búsqueda efímera nos conduciría a otra melodía, a otros rostros tan presentes como una sombra.
Nunca tuve bien claro que podía hacer de estas horas sacrificadas y tan ricas en estilo.
Nunca comprendí porqué había tanto que contar o palpar.
Siempre me faltaba algo para hacer sonar la flauta mágica.
Necesitado de una liberación espiritual, de una carga anti-elocuente; decido llenar la botella para luego beberme el mar.
LA ESCRITURA nace del horno que calienta nuestro plexo desesperado y escurridizo.
Calmo el dolor con un salto al costado del párrafo, me despido del día para dialogar con la noche...
Pastillas Celestes - Francisco Bochatón