Me ha salido un primo filipino. Ayer tuve un arranque de aplicación y casi me muero
Día de la Artemisa, Séptimo, 7 de Thermidor de 214
Día de Santiago Apóstol, Matamoros y Cierra España
Pues andaba yo haciendo todo lo posible para ser improductivo en el trabajo cuando se me ocurrió buscar mi glamuroso nombre en el Internete, a ver si encontraba algo digno de mención. Y hete aquí que me encuentro con
esto.
¿Filipinas? ¿Desde cuándo hay un Santiago Bergantiños en Filipinas? ¿Habré encontrado el eslabón perdido de un tío que hace cincuenta años dijo que se iba por tabaco y hasta ahora? Pues no, parece que no, según me ha contado este chico de casi mi edad al que he adoptado como primo al otro lado del mundo. Otro detalle curioso es que además de en inglés escribe nada menos que en pangasinense, una lengua minoritaria del norte de Filipinas del tronco malayo polinésico. El tipo debe ser también un tanto friki en lo suyo, pues además de webmaster y poeta ha llegado a colaborar en el proyecto
SETI, por el que cedes tiempo de cpu de tu ordenador, y de ahí que en esa foto le podáis ver un poco la cara. No, mucho parecido familiar no veo, aunque desde luego parece majete.
Y ya de paso, le he felicitado el santo también.
En otro orden de cosas ayer tuve la emocionante experiencia de colaborar en el arranque de una aplicación que he tenido el honor de retomar después de que otros la empezasen. "A ver si hay suerte y a las siete acabamos", me dijeron. Palabras que recordé más de una vez cuando nos dieron las dos y aquello seguía sin tirar. Lo mejor de todo fue cuando empecé las pruebas y aquello parece que no iba ni de coña. El jefe de proyecto sollozaba a mi lado y uno de mis compañeros me miraba con instinto asesino.
Pero al final no pasó nada, como siempre, se termina haciendo las cosas bien y sale lo que tiene que salir. Lo malo es que la aplicación tenía que estar a punto para las ocho, cuando los usuarios empezasen a meterle mano, y a las ocho como un clavo otra vez allí mismo por si pasaba algo, llamaban y esas cosas. No pasó nada, afortunadamente.
Aparte de que he quedado como el culo con mis jefes y apenas si he dormido, todo bajo control.
-SuperSantiEgo