Google
 
Web www.granainfo.com

Homenaje al DIA

Día del Melón, Tercero, 3 de Thermidor de 214.

No, no se me ha ido la perola completamente ni pretendo hacer un homenaje a la parte del período que tarda la Tierra en dar una vuelta sobre su eje que nos portege de los vampiros, ni a DYA (Detente Y Ayuda), asociación de ayuda en carretera. Me estoy refiriendo, ¿cómo no?, al DIA%, Autoservicio Descuento. Como dijo una vez un amiguete mío, el supermercado de los pobres. Bueno, tampoco es eso, pero desde luego ir a comprar ahí es una experiencia sociológica de lo más interesante. Uno de mis antiguos compañeros de piso decía jocosamente que él "siempre comía el menú del DIA", y no se refería precisamente al restaurante de la esquina.

Gracias al DIA% podemos montarnos un pedo de kalimotxo peleón por menos de 1.50 &4oKs-, o hacer una orgía de membrillo y quesitos por casi el mismo precio. El DIA% es la Estrella Polar de estudiantes y parados, y a él se dirigen para saciarse de esperanza y justicia. Hay sitios similares, como el Familia, o el Lidl, pero sin lugar a dudas el DIA% es algo especial.

Los DIA% se caracterizan por encima de todo por ser sitios lóbregos en calles lóbregas, mal iluminados, con total ausencia de música de ambiente. También suelen ser angostos, abarrotados, con el espacio utilizado al máximo y con estanterías en las que se apilan las cajas de cartón abiertas de cualquier manera, de las que uno se va sirviendo. A veces se encuentra uno con un camino cortado por un carrito con innumerables sanjacobos o cartones de leche y hay que dar marcha atrás en ese dédalo de pasillos en el que sencillamente nada está donde debería estar, y en el que muchas veces no se encuentran productos durante una buena temporada. Dos semanas llevo ya sin encontrar latas de tomate triturado y aceite de girasol, y cabezón me niego a comprarlos en otro sitio para gozar de la embriagante sensación de sentirme yugoslavo en los tiempos de Tito.

He estado en algún DIA% en el que me han dado ganas de preguntar a alguien cómo coño consiguen esa iluminación enfermiza y claustrofóbica mejor conseguida que en Saw, he estado en un DIA% en el que de algún sitio se filtraban hedores cuyo origen era mejor no plantearse, y en el que estuve ayer vi hormigas sobre las cerezas en oferta, sólo aptas para las personas a las que les gusta la fruta muy muy pero que muy madura. Ir a un DIA% purifica el espíritu, porque al salir de esos lugares de entrada angosta y paredes de color blanco roto donde cada cosa es gris y sin brillo, todo reluce más, los espacios abiertos llenan nuestros ojos y rejuvenecen nuestras almas, y nos sentimos un poco en el cielo sólo porque nos da la sensación de que hemos salido de un pequeño infierno. Después de estar en un DIA% entrar en un Eroski es como sentirse agasajado en un palacio de cuento de hadas, el AhorraMás es Jauja y el supermercado de El Corte Inglés puede llegar a dejarte sin aliento.

¿Razones para ir al DIA% a pesar de todos estos factores? No olvidar nuestros orígenes ni nuestro verdadero yo de estudiante cutre o parado sin recursos. Cuando volvamos a la miseria, menos dura nos será la caída. Como decía, además, es toda una lección sociológica y una cura de humildad estar en esa cola en la que te encuentras con los seres más variopintos, jubilados que llevan su billete de 5&4oKs- pelado, el retrasado al que su madre manda a comprar un cartón de leche, sin olvidarnos de la señora que parece estar pasándolo mal al ser vista en lugar tan poco adecuado a su categoría. Además, incluso en un DIA% descubrimos la fragilidad de nuestra economía, y a punto estuve de echarme a llorar ayer como el pobretón de Kenny McCormik al darme cuenta de que la barra de chopped de 400 gramos que hasta hace nada estaba a 87 cts ya había superado la barrera psicológica del euro.

Ir a un Lidl no es lo mismo, es como comparar una catedral románica con una iglesia de barrio que ocupa los bajos de un edificio. Esos grandes pasillos, esos colores azul eléctrico y amarillo, esos techos altos y esa distribución prusiana de los productos perfectamente ordenados con todal desprecio por el horror al vacío no inducen a la meditatio mortis, ni nos muestran nuestro lugar en un mundo hosco, hostil y frío que no nos quiere, que no nos desea y que no quiere nada con nosotros sino nuestra irreflexiva sumisión a los valores establecidos y exprimir nuestra fuerza de trabajo. Una vez me di cuenta en un DIA% de provincias de que el uniforme de las sacrificadas muchachas que viven interminables horas en esos centros de mortificación lucían un uniforme de blusón rojo anaranjado y pantalones verdes, y a una cajera que bajo una mejor luz hubiese resultado hasta bonita estuve a punto de decirle: "Parecéis todas primas de Aquamán", pero me dije que mejor no hacerlo, que bastante tienen con trabajar donde trabajan y con un sueldo ridículo para que les venga un friki a decirles la chorrada del siglo.

Otras veces, soñador, me detengo a la salida de un Lidl enchido como nunca del espíritu de la Bauhaus, y me digo: algún día España será como Alemania una potencia europea, y nuestros DIA% serán como el Lidl.

Sobre mis experiencias en las tiendas de barrio, también conocidos como "fenicios", ya os hablaré otro día.
***
Esta entrada viene con bonus:
Adivinanza tolkiana.
"Di amigo y entra."

Se ruega que si alguien quiere poner la solución en los comentarios, que lo haga guardando la debida compostura y sin retintines innecesarios.

-SuperSantiEgo



Portada | Categorías | Agrega tu blog | Contacta | Acerca de Granainfo | Site | crear fotolog
Todo el contenido del blog está bajo licencia Creative Commons. Granainfo 2006.