Gallego habías de ser
Día de la Castaña (la de comer, no el tortazo), Noveno, 29 de Fructificador de 214Para los que no sepan de qué va la historia:
Pepe Rubianes suelta burradas sin límite.
*Gallego tenía que ser el gachó, otra explicación no le veo.
Y es que, la verdad, esto de ser gallego tiene sus ventajas, aunque también sus inconvenientes. Como ventaja está, por ejemplo, que te puedes meter con los gallegos sin problemas. La autoxenofobia se considera crítica constructiva o destructiva, de ahí que cualquiera podamos decir: &4oCc-Los españoles somos todos unos vagos&4oCd-, o &4oCc-Somos un país de segunda y de ahí no vamos a salir a este paso&4oCd-. La cuestión es meterse a uno mismo en el saco, y así todo arreglado. En mi caso gozo de una ventaja un tanto particular, y es la de ser algo así como mestizo, mi padre es gallego y he vivido casi toda mi vida &4oCc-no gran carallo de sal&4oCd-, así que nadie me puede decir que no sea gallego, pero por otro lado como mi madre es valenciana cuando me conviene puedo tomar cierta prudente distancia. Obviamente no ando por ahí diciendo que soy valenciano como mis primos, aunque en el pueblo de mi madre se me considera uno más, cosa lógica por otra parte. Y quién sabe si, en mi vejez dorada, cargado de premios y honores, no me retire allí a pasar mis últimos años lleno de felicidad y dicha. Y si no, al pueblo de la madre de mi madre (yo la llamo abuela), de Teruel, a escasos kilómetros, quién me lo iba a decir a mí, del pueblo natal de ese martillo de rojos y herejes que es Federico Jiménez Losantos. Si hasta seremos parientes en lejano grado...
Después, claro, está otra cuestión, y es que como se suele decir uno no es de donde nace, sino de donde pace, metáfora rumiante y muy realista que viene a decirnos que uno debe estar agradecido al lugar donde consigue llenar la andorga. Por eso me parece estupendo que Pepe Rubianes se considere a sí mismo todo lo gallego que quiera, y que los demás así lo consideren, y me parece maravilloso que naciera en Vilagarcía de Arousa. Lo que ya no me parece tan estupendo es que se acuerden de su nacencia medio accidental justo ahora que se ha cubierto de gloria con las famosas declaraciones en las que deseaba a todos los varones españoles que sus genitales sufriesen destino similar a los del protagonista de
Hard Candy, o sea que les explotasen los cojones en el escroto, previo paso de haberlos introducido por el recto. Por eso, claro queda, Rubianes no dijo nada en contra de las españolas, a las que no deseó mal alguno, así que como mucho insultó al 48% de la población española. O sea que gallego... y además machista. Es que lo tiene todo, la joya.
Todo esto viene a cuento de que en muchos de los artículos que se han escrito estos días sobre el penoso incidente, se refieren a él como &4oCc-el actor gallego&4oCd-, o &4oCc-el humorista gallego&4oCd-. Nuevamente me reafirmo en que nadie debe retirarle lo que tenga de gallego, y que él puede considerarse todo lo gallego que quiera, pero realmente es llamativo que se acuerden de su origen y lo recalquen precisamente ahora que ha metido la pata hasta el corvejón. Que el señor se educase en Cataluña, estudiase y viviese allí casi toda su vida, parece que es poco relevante. Incluso sobraría decir &4oCc-el actor catalán&4oCd-, pues más o menos sabemos todos de dónde es, pero si se quiere meter caña y criticar sus declaraciones en la televisión catalana, sería bastante más acertado. Parece que nos acordamos del origen periférico de la gente sólo cuando la pifian, o cuando hacen algo malo. Si un actor andaluz o vallisoletano hubiese dicho semejantes disparates de Cataluña en una televisión
de ámbito estatal, me atrevo a especular con la idea de que no se hubiese hecho resaltar su origen. ¿A qué acordarse ahora tanto de que este señor es de origen gallego? Esto hace recordar a algo que muchas veces detectan los psicólogos en los matrimonios, en los que un cónyuge le dice al otro en la primera evaluación &4oCc-Mira que listo es nuestro hijo, ha aprobado todo&4oCd-, y en la segunda &4oCc-Tu hijo ha suspendido cuatro&4oCd-. Si Rubianes hubiese ganado un premio me pregunto cuántos medios de comunicación, fuera de Galicia, hubiesen mostrado tanto entusiasmo por resaltar su origen gallego. Del mismo modo poco se divulga por ahí que nada menos que el excelentísimo señor don Ramón Menéndez Pidal nació en La Coruña, y no se habla de él como &4oCc-el eminente filólogo e historiador gallego&4oCd-.
Respecto a la ida de olla en sí de Rubianes, la primera duda que me asalta es por qué profirió tales cosas en español en medio de la televisión catalana, siendo como es ese señor biling&w7w-e. Quizá se le olvidó poner el &4oCc-Mode Loco Furioso On, no hagan mucho caso de lo que digo&4oCd-, y no me extrañaría que un su casa en el pasillo, a la altura de su frente, haya un buen bollo en la pared de los cabezazos que se ha dado contra la pared mientras se repite lo idiota que es. Como se suele decir: &4oCc-En ese momento me pareció una buena idea&4oCd-. Algo parecido pensó un amigo mío cuando hizo un calvo en medio de la boda de una de sus primas, y pasados más de diez años la mitad de su familia sigue sin hablarle. En mi caso estaba yo en un funeral y, lo reconozco, en medio de la perorata del señor cura padre párroco me quedé momentáneamente traspuesto, hasta que me despertó un grito, nada menos que el cura profiriendo: &4oCcwqE-Yo no creo en Dios, ni en la Virgen ni en los santos!&4oCd- Quedé con los ojos muy abiertos mirándolo en medio de un denso silencio, a él que me observaba fijamente, y aun hoy creo que me había pillado en profunda meditación y decidió despertarme. &4oCc-Eso es lo que dicen los ateos&4oCd-, continuó, y así terminó la frase y no se quedó en lo que yo oí nada más salir del abrazo de Morfeo. Cuando analizamos los improperios de Rubianes, podemos hacer el experimento mental de qué habría pasado si algo parecido lo hubiese dicho alguien poco sospechoso de nacionalismo periférico, como Francisco Umbral. Podría considerarse algo de mal gusto, pero difícilmente se le habría tomado literalmente, sino quizá como una ácida crítica contra una situación que desagrada y que hace soltar burradas. Del mismo modo no olvidemos que mucha gente debe decir &4oCc-yo me siento muy (catalán/gallego/vasco), pero igualmente muy español&4oCd-, y si uno es asturiano, logroñés o andaluz la aclaración sobra porque se presupone lo segundo. En una de las canciones de Melendi se repite una y otra vez &4oCc-Asturias es mi patria&4oCd- y &4oCc-cuanto más lejos de Asturias más asturiano me siento&4oCd-, y a nadie se le ocurre pensar que es un alegato separatista asturiano. Sin embargo al catalán la sedición se le presupone. El mismo Rubianes después intento arreglarlo diciendo &4oCcwr8-Cómo han podido interpretarlo así, si yo mismo soy español y me siento español?&4oCd- Pues eso: porque quizá ya los que se enervan cuando algunos catalanes, vascos o gallegos dicen que no son españoles, son los primeros que no los consideran ya españoles, o españoles sospechosos, o malos españoles.
Yo a veces cuando estoy en Galicia, como vivo fuera, les digo a mis amigos burradas del tipo &4oCc-Cuando se está un tiempo fuera al volver se ve lo pedazo pailanes que sois&4oCd-, o si me preguntan por ahí sobre Rajoy les digo &4oCcwr,DiQ-se? Ése es un gallego, con eso está dicho todo.&4oCd- Como soy gallego se sabe que estoy de chufla, como cuando en las películas los negros se llaman negros entre sí y hacen comentarios racistas. Obviamente no consentiríamos que un francés o un alemán dijesen que España es una mierda y que somos un pueblo indigno y de descerebrados, porque para eso ya estamos nosotros. La paradoja, sobre todo en este caso, es que se presupone que Rubianes, como catalán (o gallego como no paran de repetirnos), no tiene derecho a decir esas cosas, como debería tener al ser español, sentimiento que él dice también tener. Desde luego no defiendo lo que dijo ni cómo lo dijo, y a saber si no lo beneficiará a la larga en su carrera a largo plazo según el famoso principio de &4oCc-que hablen de mí, aunque sea bien&4oCd-. Si no tiene derecho, como podría tenerlo un salmantino cualquiera, ¿no presuponemos que no es español, que es precisamente lo que quieren los nacionalistas separatistas? Quizá en su momento le pareció &4oCc-una buena idea&4oCd-, pero se olvidó de decir a continuación: &4oCc-Que nos exploten los cojones a todos los españoles, a todos nosotros porque también somos españoles, a la puta Cataluña también porque también es España&4oCd-. Entonces quizá en vez de aplaudirlo y de reírle la ocurrencia lo hubiesen abucheado, y habría conseguido el sublime objetivo de un verdadero bufón, que es repartir a diestro y siniestro y hacer oír a los demás lo que no quieren oír. Quizá se le podría achacar un tanto de cobardía: mérito tendría meterse con España, aunque sea como humorista desatado, en una cadena de ámbito nacional, y meterse con Cataluña en la cadena autonómica. Hacerlo al revés es, por desgracia, jugar con ventaja y con el público predispuesto.
De todos modos, no sé ni por qué la gente se escandaliza ni sorprende tanto. Al fin y al cabo, como todos sabemos, nada bueno se puede esperar de un gallego.
-SuperSantiEgo