El agua sonríe
El agua sonríe, comunica y se estrecha en las partes más profundas. La aparente mansedumbre de su superficie se iguala en una ecuación. Porción de materia que se desliza por sus ángulos densos con su extraña manía por impregnar, colocar el frío entre los brazos ahi donde se cruzan los meridianos que nos hacen despegarnos.
Se enturbia como batalla en una guerra de insectos. Barro viscoso y hostil sube por los torrentes, por las resinas indigestas y en los caminos alimenta pequeñas, minúsculas y nacientes gotas de ojos con sangre.
Te bañas, sonríe, reposa en tu ombligo y se queda dormida