City ZenMezclarse en la ciudad, perderse en el m...
City Zen
Mezclarse en la ciudad, perderse en el mar de rostros ausentes y ajenos. Bajar las escaleras para luego desarmar las calles de un tirón. Escupir al sol que desgasta nuestras sienes ausentes y consagradas a la vida misma (de manera consciente o inconsciente); decirnos hola para despitar a un adiós.
Entrar en el recinto exprime horas (trabajo) para cuestionarnos que hacemos de nuestros días, encontrar una respuesta que no podremos llevar a cabo, leer la historia de quienes nos precedieron, escribir la historia que aún no hemos gestado.
Plasmar una cadena de abrazos que nunca daremos, clausurar los bares del recuerdo, perderse otra vez en la tarde que nos ha visto nacer y restaurar las claves de nuestra locura.
Subir al punto más alto y ver como todo puede ser más claro y certero, para luego descender al suelo mustio y desgastado de nuestra rutina. Contar los billetes sueltos que no nos darán nada a cambio sin ser pesimistas y a la vez enviando todo al mismo infierno.
Releer una frase suelta de algún ser lejano y ausente, ausentarse para dejar que el Arte ataque...
Volver a casa después de un día de mucho calor.