País: Estados Unidos
Año: 2005
Título internacional: The producers
Guión: Mel Brooks, Thomas Meehan
Director: Susan Stroman
Actores: Nathan Lane, Matthew Broderick, Uma Thurman, Will Ferrell, Gary Beach, Roger Bart, Michael McKean, Eileen Essell, David Huddleston, Debra Monk, Andrea Martin, Jon Lovitz, Bryn Dowling, Meg Gillentine, Kevin Ligon.
Sitio oficial
Leo Bloom (Mathew Broderick) es un empleado administrativo que tiene el aspecto del tipo que nació en los zapatos equivocados o en los correctos, da lo mismo. Me lo imagino como el hombre común y corriente que, aún logrando la fama, por alguna vuelta del destino al fallecer y hacer referencia a su deceso los periódicos hablarán de su nombre pero publicarán la foto de otra persona. Pasaría a formar parte del anecdotario popular la extraña fortuna con la que el destino trataba a Leo Bloom.
En cambio el director de teatro Max Bialystock (Nathan Lane), es el clásico patán que no duda en tomar lo que sobra de las carteras de las señoras mayores (y lo que no sobra también). Tuvo sus pequeños éxitos, es cierto, pero últimamente son sólo destellos de lo que solía ser y la crítica es muy dura con él. Uno se pregunta: si realmente es un genio entonces ¿dónde están las brillantes ideas?
Montar una obra de teatro destinada a fracasar es una de ellas. Gracias a la existencia de las compañías de seguros, si su obra fracasa tiene un millón de dólares asegurados. No sé si es una genialidad típica de un artista pero la idea es muy buena.
Hasta acá a grandes rasgos lo que sucede o esperamos que suceda. Si bien no he visto la versión original de Los productores (1968) pude mentalmente comparar a Broderick con su antecesor Gene Wilder y lamentarme de no haber visto aquella versión en lugar de ésta.
Por momentos a pesar de sus grandes esfuerzos &4oCT-o quizás por ellos- su personaje queda grande, exagerado. Como si la meticulosidad en canciones y coreografías agotara la espontaneidad y quedara duro como de yeso.
En cambio Lane, bueno es un grande. Hay pocos actores que pueden hacer reír con tan poco (aunque en este caso hay mucho). Si es un estereotipo, si es un lugar común, no importa: Lane puede con eso y con mucho más.
Si la idea de la obra es fracasar, entonces hay que buscar el peor guionista y el peor director para montarla, y aquí se dan dos de las escenas más memorables de la película: cuando contratan a Franz Liebkind (Will Farell), un acérrimo seguidor nazi autor de &4oCc-Una primavera para Hitler&4oCd-, y cuando el director Roger DeBris (Gary Beach) acepta dirigir la obra convirtiéndola en gran musical.
Son de esos momentos que, cuando pasen esta peli por cable en unos años, voy a quedarme mirando siempre.
Pido disculpas a los seguidores de Uma Thurman pero es que los musicales no son lo suyo.
Viendo los extras del DVD, notando el esfuerzo y la gran producción, uno no puede menos que recomendarla, pero lo hago más por debilidad que por sentido común. Es que&-#8230; Lo admito&-#8230; Me gustan los musicales.