Kaufman Ecologico...
Vuelta a las andadas. He dejado esto muy abandonado, pero es que no he tenido ni una pizca de tiempo. Entre viajes, vagueza, expocómics, y sexo ocasional conmigo mismo, no he tenido tiempo de nada. Pero gracias a este puente (que más que puente, es acueducto) uno se encuentra en disposición y con fuerzas renovadas para afrontar unas cuantas criticas destructivas y continuar una de esas sagas que redefinen todo el universo y concepción personal sobre un género (como es la ya, mítico-épico-fantástica saga &4oCc-Chistorras y Mondongos&4oCd-).
Hoy, vamos a un poco de cine &4oCc-independiente&4oCd-, o en su defecto inteligente (también conocido como &4oCc-sesudo&4oCd-). Dentro de la excesivamente podrida industria Hollywoodiense, ser un buen guionista no es muy difícil. De hecho, con un taquillazo, ya se te encumbra&4oCm- Ahora, ser bueno, y encima original, es otra cosa. Y si nos paramos a pensar en un guionista, bueno, y original, rápidamente se nos viene a la cabeza el nombre de
Charlie Kaufman, y en esta ocasión nos viene con
Human Nature.
Como todos los filmes de Kaufman, este implica una reflexión y un visionado del mismo bastante pausado. De hecho, muchas veces necesitas dos visionados para de verdad apreciar todos los detalles que es capaz de colarnos. Este, pues no es menos.
Una historia atípica en donde critica la deshumanización, la supuesta &4oCc-civilización&4oCd- del ser humano, el amor, y el desprecio por lo extraño.
Tras vivir una temporada en el bosque entre animales silvestres, la reputada novelista Lila vuelve a la civilización. Desde pequeña despreciada debido a la enfermedad hormonal que hace que sea más peluda que un oso, a su vuelta es todo un ídolo de masas gracias a esas novelas, pero le falta una cosa&4oCm- amor. Entonces conoce a científico obsesivo con una serie de traumas infantiles, y acomplejado por su pequeño pene, que experimenta con animales, en busca de civilizarlos y educarlos en los modales de la mesa. En una visita de los dos al bosque, encuentran a un hombre criado en estado salvaje desde muy joven por un padre que se creía un mono. Capturado y llevado al laboratorio, servirá como nueva cobaya gigante para los estudios del profesor.
A partir de aquí se vuelve por momentos sosa, por momentos inteligente, por momentos típica, y por que no, telenovelesca. El drama que vive Lilian debido a su enfermedad y al rechazo de Nathan cuando lo descubre, la lleva a un estado paranoico enamoradizo de límites grotescos, y a veces demasiado, exagerados. El triangulo amoroso que surge entre Nathan, Gabrielle (una Miranda Otto que me ha alegrado muchos días con sólo recordar su insinuante actuación) y Lilian, es un poco forzado, pero sirve bien para reflejar el dolor del amor traicionado.
Hay que decir que &4oCc-Puff&4oCd-, no sólo tiene algunos de los momentos más divertidos del filme, sino también muchos de los más bochornosos (ese continuo &4oCc-conejito&4oCd- que le hace a cualquier mujer que pase a menos de 10 metros de él). Pero, por otro lado, también representa, en cierta manera, la inocencia de la naturaleza corrompida por el ser humano, y que nunca jamás vuelve a ser igual, por mucho que lo intente.
Miranda... pa mi que me cagao...
En lo que respecta a la dirección, todo hay que decirlo, es bastante mejor de lo esperada. Y digo eso, porque es el primer trabajo cinematográfico de Michael Gondry, un reputadísimo director de videos musicales, que ha trabajado con gente cono Bj&w7Y-rk o Chemical Brothers. Es bastante mejor del esperado, principalmente, porque es difícil que un director de videoclips abandone ese estilo tan característico de los mismos, pero aquí Gondry, lo consigue, y de sobra. Eso es un punto a favor&4oCm-. Pero también hay que contar que ha tenido la ayuda de otro director que proviene del mismo medio, como es Spike Jonze.
Los actores en general bastante correctos. Tim Robbins como Nathan, en un papel bastante comedido, de un hombre que claramente se encuentra acomplejado, pero que no consigue ver porque, a pesar de que lo tiene delante. Un personaje indeciso, temeroso, e inseguro, que sólo alcanza la claridad una vez muerto (no, no os jodo el final, ya que la película empieza con Robbins ya muerto en el ¿cielo?).
Patricia Arquette, como Lilian. Una mujer que ha pasado la mayoría de su vida (incluida la pubertad, una de esas épocas más putas) acomplejada, a la par que despreciada por su problema. Físicamente atractiva, bella, pero rechazada por esa cantidad de pelo tan enorme. Su drama personal, y su sin vivir ante la perdida del único hombre que de verdad no la ha rechazado, la convierten en un personaje interesante.
Rhys Ifans, como &4oCc-Puff&4oCd-, ese hombre criado en libertad, sin complejos, sin ser tocado por la mano del ser humano y su civilización, y que llega a convertirse por gracia y obra de la civilización, en un ejemplo de putero, bebedor, y palillero compulsivo.
Miranda Otto, como Gabrielle, es el ejemplo de la Femme Fatalle. Capaz de dominar a cualquier hombre a través de su atractivo físico, con ese aspecto de lolita pervertida, y con la capacidad suficiente, para cambiarlo por otro una vez exprimido.
En resumen, es una propuesta interesante de Kaufman, que no llega ni de lejos al nivel de
Cómo ser John Malkovic, o
Adaptation, pero que deja un agridulce sabor de boca, con un final que evidencia lo que el resto del filme anuncia&4oCm-. Todo lo que el ser humano toca, acaba convirtiéndose en peor que el mismo.