En varias ocasiones he comentado las advertencias de que el uso de cultivos para la fabricación de biodiésel podía encarecer los alimentos por el aumento de la demanda por encima de la oferta en aceites vegetales.
Pues bien, la primera amenaza seria ha llegado:
Los planes de Londres y otros gobiernos europeos de promover el uso de biocombustibles pueden dar lugar a un fuerte incremento del precio de los alimentos e incluso una escasez de ciertos productos, según el grupo Unilever.
Creo que de momento es más una amenaza política que otra cosa, pero oiremos hablar cada vez más de esta situación.
Fuente: Eleconomista.es