Wally
Transcribo de memoria: "Un día L. me contó que nunca podrá ser amiga tuya porque le recuerdas a un niño, de pelo negro y camiseta de rayas, que se le aparecía en sueños cuando niña. El niño no le hacía nada, sólo le miraba, en silencio, desde el quicio de la puerta". Y mientras me contaban eso yo recordaba el sueño más recurrente de mi niñez: los fosos de una ciudadela militar, en la que todos los niños de mi ciudad jugábamos de pequeños, repletos de esqueletos sonríentes. Todavía no he encontrado nadie que me recuerde a esos esqueletos.&oA-