Sonrisa
He olvidado la compañía, he olvidado el escenario, pero no ese
plano de diez minutos, único, real, sobre las caras de unos niños que contemplan una obra de teatro que el espectador sólo escucha. En sus rostros, dolor, miedo, gozo,
sonrisas . La vida entera en diez minutos. Diez minutos más viejo.