Revuelvo mi pequeño baúl
buscando algo que regalarte.
Busco y busco intentando imaginar
qué puede conseguir que tu gesto cambie.
Saco los pañuelos de mi vida,
empapados de imágenes y recuerdos,
y te ofrezco mi dolor.
Saco viejos juguetes rotos,
impregnados de aroma a niñez,
y te ofrezco mis sonrisas.
Saco del fondo mi corazón,
ahogado por tu infantil llanto;
y, desesperado, te ofrezco mi ser.
Tú lo recibes con una sonrisa,
mientras yo muero por cambiar tu gesto.
1992
Technorati Tags: poesia