Se trata de dejar un libro en algún lugar o transporte público escribiendo unas líneas sobre el movimiento, y tu correo electrónico -por último inventa una nueva cuenta- como medio de reconocimiento. La idea es que alguien lo encuentre, lo lea y vuelva a liberarlo, como una oportunidad de comentar con otras personas y expandir dicha lectura. Incluso en otros países como España hay algunas webs que apoyan esta idea, y funcionan a modo de biblioteca virtual gratuita donde la gente va registrando los títulos que encuentra.
Varios han ironizado sobre esta idea, argumentando que los ejemplares &4oCc-liberados&4oCd- van a terminar vendidos a $200 en el Bío-Bío, pero por último dejémoslos en lugares donde es más probable que sean bien acogidos. Es mucho más fácil criticar y quedarse de brazos cruzados &4oCT-cof cof-.
Todos tenemos algún librito viejo pero entretenido que está acumulando polvo en un rincón y que podemos compartir. Es una idea que no necesita auspicios ni mayores bombos ni platillos &4oCT-de hecho no se han mencionado instituciones públicas o privadas involucradas-, donde cualquiera puede colaborar. Yo voy a dejar mi libro la próxima vez que ande en micro. Veamos qué pasa.
Más referencias: - ElMundo.es
- Bookcrossing.com y su versión en español
(*)Imagen extraída desde kk.org