Las alegrías que nos da Daniel
El jueves pasado iba manejando por la autopista y suena el celular. Entre el cinturón de seguridad, el teléfono en el bolsillo y el temor de que vea un policía y me zampe 180 euros de multa por el pecho, no atendí, dejaron un mensaje que en el idioma nativo de la zona rezaba así:
Meneer Miguel, wij zijn u aan het bellen van de Mytylschool, om een afspraak morgen vrijdag te maken om 14.00 uur met de begeleiden van Daniel.Todo esto tan extraño decía mas o menos lo siguiente en cristiano: Señor Miguel, lo estamos llamando del colegio Mytyl para informarle que tiene una reunión mañana viernes a las 2 de la tarde con la tutora de Daniel.
Bueno, sabiendo como son las cosas aquí en Holanda, que todo se hace con días y hasta semanas de anticipación, esta cita de hoy para mañana, sonaba a urgente y sólo podía significar problemas, además este tipo de citaciones yo lo reconocía, era una &4oCc-llamada al representante&4oCd-, claro, tomando como ejemplo la joyita que fui de chamo y la cantidad de llamadas de este tipo que le hicieron a mis papás, esto me sonaba horrible, María se lo tomo con mas calma, pero yo pensaba para mis adentros: Que habrá hecho Daniel el terrible? Les debo confesar que pase la noche pensando en esto.
Al día siguiente nos preparamos para ir a la reunión, llegamos al colegio y la tutora nos estaba esperando en la puerta, nos invitó un cafecito, nos fuimos a su oficina y mas o menos nos dijo: Perdonen que los hayamos citado de ayer para hoy, pero es que ya el lunes es 2 de Octubre y no queríamos que esto se alargara más, "Aquí yo estaba que me trepaba por las paredes de pensar ¿Y que es lo que no quieren que se alargue?" Sigue diciéndonos, hemos estado evaluando con mucho detenimiento a Daniel, su nivel y su desenvolvimiento en el colegio, y hemos observado que le va muy bien, es el que mejor lee del salón, tiene mucha facilidad para aprender y además que suma y cuenta muy bien. "Ajá ¿y? decía yo para mis adentros". Así que, como no deseamos que ningún niño se sienta aburrido, ni desestimulado, ni mucho menos frustrado en sus clases, decidimos proponerles a ustedes que lo adelantemos un grado, estamos segurísimos que va ser mejor para él y va a estar mucho mas acorde con su nivel.
¿Qué les parece? Esto pasó este viernes y yo de verdad que no entro en mí del orgullo que me produce esta situación. Es muy gratificante y le da mucho sentido a la vida pensar que estamos haciendo lo correcto con nuestros hijos.